Simulacro de atención a pacientes contagiada en un hospital de Chile. Foto ilustrativa

La expansión del virus en Italia, con 650 contagios y 17 muertos, así como la aparición de los primeros casos en México y Brasil, son indicios de que la epidemia se está propagando con rapidez, afirmó el ministro.

“Lo importante acá es tratar de hacer la contención inicial para que no se den cadenas de transmisión de forma intensa o explosiva, porque esto es además lo que determina la capacidad de respuesta del sistema de salud”, dijo Salas en conferencia de prensa.

Las declaraciones se dieron en un salón del aeropuerto Juan Santamaría con la presencia de autoridades de la Caja Costarricense del Seguro Social, la Dirección General de Migración, la Cruz Roja y los jerarcas de la empresa Aeris, que administra la terminal aérea.

En el aeropuerto se han dispuesto salones que están funcionando de acuerdo con los protocolos de la OMS, con todo el equipo médico capacitado y los recursos para atender en forma aislada y privada a los pasajeros que arriben al país con síntomas sospechosos del Conavid-19.

En los últimos días se han atendido varias personas con síntomas sospechosos, pero ninguna ha concordado con la sintomatología de la neumonía viral.

“En el momento en que sea necesario, se alertará al servicio del 911 y se pondrá en marcha el dispositivo para trasladarlo al hospital de Alajuela”, donde se atenderán los casos en primera instancia, manifestó la directora de la institución, Karen Rodríguez.

Las autoridades insistieron en que, más allá de los esfuerzos institucionales para contener al coronavirus, son muy importantes las medidas de prevención que puedan adoptar las personas individualmente: lavarse las manos con frecuencia, al menos cinco veces al día, cumplir el protocolo para toser y estornudar, usar alcohol para limpiar la cara si nos la tocamos con las manos.

Además, señaló la necesidad de cuidar a las personas con factores de riesgo como los adultos mayores de 60 años, las personas con enfermedades crónicas, con enfermedades pulmonares o que tengan el hábito de fumar.

 

Los síntomas más comunes de la COVID-19, según la OMS, son fiebre, cansancio y tos seca. Algunos pacientes pueden presentar dolores, congestión nasal, rinorrea, dolor de garganta o diarrea. Estos síntomas suelen ser leves y aparecen de forma gradual. Algunas personas se infectan pero no desarrollan ningún síntoma y no se encuentran mal. La mayoría de las personas (alrededor del 80%) se recupera de la enfermedad sin necesidad de realizar ningún tratamiento especial, indica la organización.

“Alrededor de 1 de cada 6 personas que contraen la COVID-19 desarrolla una enfermedad grave y tiene dificultad para respirar. Las personas mayores y las que padecen afecciones médicas subyacentes, como hipertensión arterial, problemas cardiacos o diabetes, tienen más probabilidades de desarrollar una enfermedad grave. En torno al 2% de las personas que han contraído la enfermedad han muerto. Las personas que tengan fiebre, tos y dificultad para respirar deben buscar atención médica”, apunta la OMS.