“Las condiciones secas que se presentaron en el 2014 y el fenómeno de “El Niño”, que desde inicios del 2015 afectó a esta región mayormente con sequías, se está debilitando y la transición a “La Niña” tiene alta probabilidad de suscitarse, según reportes emitidos por la Agencia Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés)”, señala un informe del organismo regional.

“La Niña” se asocia con lluvias abundantes, inundaciones, deslizamientos, deslaves y afectación de infraestructura para la región de Centroamérica. Además, se relaciona con temporadas ciclónicas más activas, lo cual tendría implicaciones serias para el sector agrícola regional.

La caficultura, por ejemplo, se ha visto favorecida en el combate de la roya por las condiciones secas que han imperado en los últimos años, sin embargo, la humedad, característica propia de “La Niña”, propiciaría daños en el cultivo y la consecuente baja en la productividad.

Países como Costa Rica, Guatemala, Panamá y República Dominicana deberán hacer frente a precipitaciones por encima de lo normal, que en algunos de los casos podrían afectar plantaciones de bananos y plátanos durante la primera fase de la estación lluviosa.

“Se recomienda a los productores y otros actores interesados en el sector mantener una comunicación fluida y constante con los servicios meteorológicos nacionales, especialmente en momentos clave como la preparación y la siembra. El mantenimiento de drenajes como acción prevista es una de las principales recomendaciones”, afirmó Ligia Córdoba, especialista de la Secretaría Ejecutiva del Consejo Agropecuario Centroamericano (SECAC).

De acuerdo con las proyecciones, la canícula o veranillo de mediados de año será menos severo y prolongado que los de 2014 y 2015.