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Lo hizo con un llamamiento a la responsabilidad de los padres y estrictas medidas de control: un solo adulto por grupo familiar y paseos de una hora como máximo y hasta una distancia no mayor a un kilómetro del domicilio familiar.

Después de 43 días de encierro, y con otras medidas de relajación del encierro en el horizonte, la salida de los niños era un ensayo sobre cómo puede ser el proceso de lenta normalización que se avecina. El resultado fue desigual.

Mientras que en las ciudades medianas y pequeñas el experimento funcionó con cierto éxito, en las grandes ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia se vieron algunas estampas de aglomeraciones que provocaron alarma. Sin embargo, a media tarde, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, aseguró que las recomendaciones en general se cumplieron, aunque advirtió que de no ser así en el futuro, el Gobierno ajustará algunos criterios.

En Madrid, la Policia identificó más gente en la calle, pero no excesiva ni aglomerada, y a muchas familias saliendo con ambos progenitores, lo que está prohibido. Pese a este balance relativamente satisfactorio, a última hora del día #Irresponsables era trending topic en España.

Esta salida controlada de los menores es la primera parte de un lento regreso a la normalidad que se prolongará seguramente durante todo mayo y cuya hoja de ruta y plazos todavía se desconocen. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció el pasado sábado un pequeño esbozo de cómo será ese camino, que podrá completarse siempre y cuando el desarrollo de la pandemia continúe en la línea de lento descenso que ha dibujado esta semana.

El presidente del Gobierno, como ya se ha vuelto habitual en un país poco acostumbrado a las intervenciones televisivas de sus mandatarios, volvió a aparecer sorpresivamente en la televisión este sábado con un discurso en el que llamó la atención sobre que la pandemia se ha ensañado en cinco países que se encuentran entre las siete mayores economías de Occidente y que son además los mismos que figuran a la cabeza en cuanto su condición de destinos turísticos internacionales. Italia, Francia, Reino Unido y Estados Unidos, además de España, son los países que más viajeros reciben. Son también los más golpeados por la pandemia.

Un día antes de que los niños volvieran a salir a la calle, Sánchez anunció cuáles serán las nuevas medidas que marcarán esta tímida relajación de las medidas de confinamiento. En una semana, los adultos podrán seguir el camino de los niños y estarán autorizados a salir para pasear. También podrán hacer deporte en la vía pública. Lo permitirá la desaparición del riesgo de colapso de la sanidad, al haber ya más altas que contagios. Sufrir un accidente menor practicando deporte y tener que acudir a un centro sanitario ya no supone contribuir a una situación que podría poner vidas en peligro.

Sánchez insistió en que lo que se ha dado en llamar la “desescalada” será gradual y asimétrica en función de la situación sanitaria de cada región y provincia española. En algunos lugares, el desconfinamiento será más rápido y en otros tendrá que esperar. A tenor del número de contagios y fallecimientos, Madrid será la última en comenzar a andar este camino a la normalidad. Las islas Canarias, Galicia y Andalucía figurarán entre las primeras.

Este camino, explicó Sánchez, podrá continuar siempre y cuando se cumplan cuatro condiciones: el refuerzo de la capacidad del sistema sanitario, la actualización permanente de la información sobre la evolución de la pandemia, la identificación y rastreo de las fuentes de contagio y el seguimiento de las reglas de protección e higiene.

Aunque el Gobierno no ha adelantado cómo será el proceso de desconfinamiento, seguramente para evitar las tensiones que ya se insinúan con presidentes regionales que reclaman para sus territorios el primer lugar en el proceso, todos los expertos adelantan que deberán cumplirse al menos seis etapas.

La primera se ha inaugurado este fin de semana, con el permiso para que los menores de 14 años salgan una hora al día acompañados por un adulto, y la segunda será en una semana, cuando se podrá salir a hacer deporte o a pasear una hora al día.

La tercera deberá incluir la apertura gradual de comercios con medidas de prevención similares a las que ahora aplican los supermercados y farmacias. Después será el momento de bares y restaurantes, que tendrán que reducir su capacidad para garantizar la distancia de seguridad entre los comensales. El turismo y los eventos culturales, estos últimos con reducción de aforos para crear distancias de seguridad, aparecen al final. Los eventos masivos, como conciertos o deportivos, seguramente tendrán que esperar hasta 2021

Este proceso, sin embargo, no será una vuelta a la situación que había antes de que se desencadenara la pandemia, sino la entrada en lo que el presidente del Gobierno español ha llamado una “nueva normalidad” en la que habrá que adoptar como permanentes algunas de las medidas vigentes en estos días, como el mantenimiento de la distancia social o el uso de guantes y mascarillas.

“Una nueva situación -dijo Sánchez- que va a regir nuestras vidas hasta que dispongamos de un remedio terapéutico, o también de una vacuna, que nos proteja de forma completa contra el virus”. ¿Cuándo llegará ese momento? El presidente reconoció no saberlo. “En meses -vaticinó-, esperemos que sean pocos.