La observaciones las publicó la jerarca del MEP en su muro de Facebook, desde donde lanzó un ruego a los maestros para que vuelvan a clases, con el compromiso de que se hará todo lo posible para solventar todos los problemas en el menor plazo posible.

“El problema del no pago se origina en problemas técnicos resultado del desinterés o incapacidad de un ministro que estuvo 8 años y no quiso o no pudo superar viejos problemas sin crear nuevos”, afirmó Mora.

Y persiste “no porque la actual Ministra carezca de voluntad, porque no esté de acuerdo con lo adeudado o porque no exista el dinero. Ella y don Luis Guillermo (Solís) hubiesen deseado arreglarlo el mismo 8 de mayo: por solidaridad con los educadores o para ganarse su voluntad o para mostrar que son mucho mejores que las autoridades salientes”.

Pero, pese a la voluntad de las nuevas autoridades el problema no se terminado de solucionar “simplemente porque técnicamente ha sido imposible”.

Mora señaló que “todos los costarricenses somos conscientes y sensibles a las enormes dificultades que están pasando muchos educadores”, pero que  “dada la naturaleza del problema la huelga no soluciona nada: nadie en el gobierno se siente más presionado de lo que ya está, ni se convence más de la urgencia de arreglar el problema de lo que ya está, ni se sensibiliza más ante la difícil situación de los educadores de lo que ya está”, aseveró la ministra.

Sin embargo –dijo- la “huelga genera daños colaterales: se trata de una huelga que no ayuda en nada a arreglar el grave problema de los educadores, pero -y sin que ello sea la intención de los educadores- causa serios problemas a otros: estudiantes, padres de familia, niños que dependen para parte de su alimentación de su presencia en las instituciones educativas, calidad de la educación de este año lectivo, los conductores y personas que necesitan movilizarse por nuestras calles, etc”.

En ese contexto, señaló Mora, “es difícil comprender la racionalidad de la huelga”.

“Imploro a los educadores y a las educadoras que vuelvan a las aulas. Todos queremos seguir siendo solidarios ante su difícil situación, pero es tiempo de que ellos y ellas retomen su acostumbrada solidaridad y compromiso con los estudiantes y con la calidad de la educación del país”, concluyó.