El resultado de las pruebas de laboratorio en que se baja el diputado Araya Sibaja, fueron presentadas por la propia la empresa La Lydia, que ordenó tomar las muestras en el marco de la inspección ocular realizada el pasado 16 de junio por el presidente de la empresa Rodolfo Barrantes, según se informó.

El legislador puntualizó que “el resultado de los estudios que demuestran la presencia de bromacil, diuron y terbacil entre otras sustancias” en las quebradas Pital y San Pedro ya fue incluido en el expediente de la demanda ante el Tribunal Ambiental Administrativo (TAA).

Otro aporte del informe de la empresa Agroindustrial La Lydia, S.A., es que reconoce expresamente que: “el origen de la contaminación es estructural: regional y no puntual. En las nacientes hay contaminación notablemente menor que la existente en las aguas subterráneas que las alimentan”.

Lo que comprueba, señaló Araya Sibaja, que las fuentes de agua potable del Acueducto de Veracruz de Pital, que abastece a más de 3.500 personas, “están contaminadas con agentes agrotóxicos utilizados en el cultivo extensivo de la fruta, razón por la cual este acueducto tuvo que ser clausurado”.

En el estudio realizado por la piñera Agroindustrial La Lydia, S.A., afiliada a la Canapep y ubicada en Pital de San Carlos, sobre agentes químicos contaminantes en las quebradas Pital y San Pedro, así como en otros acuíferos que abastecen una laguna de la zona ya fue incorporado al expediente del Tribunal Ambiental Administrativo (TAA) y en la Fiscalía de San Carlos, donde había sido radicada una demanda planteada por Araya Sibaja, jefe de fracción del Frente Amplio.

Para el diputado, la situación amerita la declaración de una moratoria a la expansión piñera en la zona norte del país y así lo solicitó al presidente Luis Guillermo Solís “recodándole la promesa que hizo en campaña”.

“Los estudios científicos pagados por la misma empresa constatan lo que desde hace tiempo vienen señalando las mismas comunidades: el agua está contaminada por agroquímicos. No se puede obviar el impacto negativo de esta contaminación en el ambiente y en la salud humana. La gente no tiene por qué estar tomando agua contaminada”, expresó.

La zona estudiada está prácticamente sembrada de cultivos de piña de diferentes empresas, alternada con algunos espacios para pasto y  ganadería.

“Es muy indignante que todo ocurre a vista y paciencia de las autoridades. Desde el 2014 la empresa sabe que contamina la zona y desde hace un mes, el Tribunal Ambiental tiene esos datos y ni siquiera ha ordenado una medida cautelar”, resaltó el legislador.