Bloque Verde. – Como dice el refrán “Quién siempre me miente nunca me engaña”. Los empresarios sindicalizados en la Unión de Costarricense de Cámaras Empresariales y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (UCCAEP) han accionado una campaña basada en una serie de falsedades e imprecisiones sobre las implicaciones del Acuerdo de Escazú.

El gremio empresarial más radicalizado del país ha desplegado una campaña del miedo en torno a este instrumento jurídico internacional, pero además se niegan a debatir públicamente. ¿Será que saben que sus argumentos no tienen ningún asidero en la verdad?

Este próximo miércoles 23 de junio, el Colegio de Biólogos de Costa Rica ha organizado un nuevo conversatorio sobre el tema en donde fueron invitados los empresarios a participar (1). Pero como ha sido costumbre, los señores de UCCAEP declinaron la invitación. Esta situación no sería nada sobresaliente sino fuera porque así han procedido con todos los debates a los que son invitados para hablar sobre el Acuerdo de Escazú.

Cabe mencionar que las grandes constructoras acusadas hoy por corrupción son también parte del conjunto de cámaras empresariales que se manifiestan contra el Acuerdo de Escazú. Estas empresas han aprovechado falta de transparencia y de acceso a la información para ganar contratos de obras públicas con altos impactos ambientales.

Por ejemplo, la empresa MECO ha sido participe de conflictos ambientales importantes en el país, entre los que se pueden destacar el Acueducto Coco-Ocotal en Sardinal, la planta de asfalto en San Rafael de Alajuela, el daño a un acuífero por la explotación del Tajo Asunción, o el puerto y la terminal de Contenedores de Moín de APM Terminal con un grave impacto en el Humedal Cariari. Por su lado la empresa H.Solís ha buscado construir proyectos hidroeléctricos con fuertes cuestionamientos sociales y ambientales.

Los argumentos de las diversas cámaras empresariales opuestas a este acuerdo se parecen mucho entre sí. Comunicados de prensa al estilo copypaste han circulado diciendo siempre lo mismo: “El Acuerdo de Escazú ponen en riesgo la seguridad jurídica de las empresas porque invierten la aplicación de la carga de la prueba”. Palabras más palabras menos. Lo que estos señores no se han enterado o no se quieren enterar es que está inversión de la carga de la prueba en materia ambiental se aplica desde hace más de dos décadas en nuestra legislación ambiental y se encuentra en la Ley 7788. Ley de Biodiversidad, artículo 109).

La plataforma de análisis de noticias falsas, Doble Check, ya ha concluido que “La Unión Costarricense de Cámaras ofrece argumentos falsos para sostener su opinión de que el Acuerdo de Escazú amenaza la seguridad jurídica de las empresas.” Doble Check señala que el acuerdo no aumenta la normativa para las empresas; no traslada competencias del Estado a organizaciones privadas, no lesiona la confidencialidad ni el derecho a la protección de la información. (2)

Desde las organizaciones ambientales pensamos que es peligros que una minoría con tanto poder se del lujo de ventilar argumentos que entorpecen la aprobación de un instrumento jurídico, como el Acuerdo de Escazú que viene a tutelar derechos fundamentales como el derecho a la información, el derecho a la participación y la protección de activistas defensores y defensoras de Derechos Humanos. Pero en definitiva, reunir al debate público es sin duda una práctica que atenta contra la credibilidad del sector empresarial, pero más grave aún, atenta contra la democracia.

1. Conversatorio Acuerdo de Escazú. https://www.facebook.com/ColegiodeBiologosdeCostaRica/posts/251528550066442

2. UCCAEP usa argumentos falsos para oponerse al Acuerdo de Escazú https://radios.ucr.ac.cr/2021/04/doblecheck/uccaep-usa-argumentos-falsos-para-oponerse-al-acuerdo-de-escazu/