La riqueza de este personaje, vinculado por la Fiscalía a una red de corrupción para acaparar contratos de obra pública, proviene principalmente de dicha empresa constructora.

La compañía fue fundada en 1977 por el padre de Carlos, Ángel Américo Cerdas, quien es conocido como Meco, y a lo largo de estos 44 años ha venido creciendo ininterrumpidamente hasta convertirse en una de las dos empresas que acaparan todo el mercado de obra pública en Costa Rica, en parte gracias a lo que la Fiscalía define como una práctica generalizada de pago de dávidas a empleados públicos.

Forbes describe a Meco como “la constructora más grande de Centroamérica” y afirma que ocupa el puesto número 10 en el ranking de Latinoamérica.

Los datos que dan origen a esta clasificación provienen, a su vez, del ranking CLA50, referido a las empresas de construcción de América Latina.

Fuera de Costa Rica, Meco tiene operaciones activas en Nicaragua, Panamá, Colombia y El Salvador, pero también ha desarrollado proyectos en Guatemala, Honduras y Belice.

La página web de la empresa nos revela que Meco desarrolla actualmente 90 proyectos en esos cinco países, con una planilla de 7.500 trabajadores.

Solo en Colombia, en 2014, Meco firmó contratos de construcción de carreteras por 2.000 millones de dólares, una de las operaciones más importantes de la compañía en los últimos años.

A mitad del año pasado, la Fiscalía Adjunta de Propiedad, Transparencia y Anticorrupción abrió una investigación por un contrato con la Dirección de Aviación Civil, para obras en el Aeropuerto Daniel Oduber. Las pesquisas se dan por “presunta falsedad en la recepción de bienes y servicios contratados por parte del Consejo Técnico de Aviación Civil, en favor de la empresa”, según informó el diario La Nación.

En 2016, la empresa de Carlos Cerdas apareció mencionada en los Papeles de Panamá, una vasta investigación que reveló los mecanismos de evasión fiscal utilizados por empresas de todo el mundo mediante compañías fantasmas fundadas en paraísos fiscales.

A raíz de la investigación que desarrollaron el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Fiscalía, Carlos Cerdas fue detenido y una jueza de primera instancia le impuso una fianza de 5 millones de dólares.

Los abogados defensores de estos dos empresarios se mostraron muy satisfechos de la decisión y uno de ellos, al menos, hizo una apología de la justicia costarricense.