Primer ministro británico, Boris Johnson.

La Reina aprobó la orden en una reunión con miembros del Consejo Privado, que se trasladó este 28 de agosto hasta su habitual refugio veraniego, el castillo de Balmoral, en Escocia.

El edicto establece que el "Parlamento" cesará sus actividades "no antes del lunes 9 de septiembre ni después del jueves 12 de septiembre".

El retorno de los diputados, tras las extensas vacaciones otorgadas por el primer ministro, lo hará el "lunes 14 de octubre de 2019".

La decisión de Johnson ha enfurecido a algunos miembros de su propio partido Conservador, incluido el presidente de la Cámara Baja, John Bercow, y a toda la oposición parlamentaria.

"Este paso representa un escándalo constitucional… es obcecadamente obvio que el propósito de la suspensión en este momento pretende impedir que el Parlamento debata sobre el Brexit y desempeñe su función", denunció Bercow en un comunicado.

Mientras, distintos colectivos convocaron una manifestación, frente al Parlamento de Westminster, para este 28 de agosto.

"Protesta de emergencia: defended la democracia, #Frenar este golpe (#StopTheCoup)", tuiteó el periodista y analista  Owen Jones.

Momentum, organización en la izquierda laborista, y Another Europe is Possible (Es posible otra Europa), que defiende la permanencia en la UE, secundaron la acción popular.

"Boris Johnson está intentando cerrar nuestra democracia para ejecutar su agenda del Brexit", protestó el colectivo europeísta en la red social de Facebook.

El socialista Jeremy Corbyn y el resto de líderes británicos criticaron el golpe de mando del nuevo Gobierno conservador como "una amenaza a la democracia".

"Vamos a hacer todo lo que podamos para frenar el asalto de Boris Johnson contra nuestra democracia", aseguró Corbyn en su cuenta de Twitter.

Johnson no ha descartado un Brexit duro el 31 de octubre, pese a que el Parlamento ha votado en contra de esta opción en distintas ocasiones.

La suspensión del legislativo durante casi cinco semanas reducirá el margen de maniobra de los diputados que siguen opuestos a una salida abrupta de la UE. (Sputnik)