En apoyo a la marcha en defensa del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis) y luego de la represión policial a manifestantes que se oponían el pasado domingo a la construcción de la carretera Villa Tunari, la Central Obrera Boliviana (COB) había decretado un paro general, mientras que el gobierno aceptó un pedido de diálogo de la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG) que participa de la protesta indígena.

Una movilización multitudinaria, que paralizó la enseñanza y afectó la atención de la salud y otras actividades estatales y que se extendió por siete cuadras, bajó desde la ciudad de El Alto en apoyo a los indígenas del Tipnis, recorrió las principales calles céntricas de La Paz y concluyó con un acto en el cual se decidió realizar una asamblea de esa central obrera el viernes para adoptar nuevas medidas de fuerza. Marchas similares se realizaron en Cochabamba, Santa Cruz, Potosí, Oruro, Tarija y Trinidad.

Marcharon mineros sindicalizados, maestros, trabajadores de salud, fabriles, constructores, estudiantes y activistas que apoyan la defensa del Tipnis y cuestionan la represión del domingo en la localidad de San Miguel de Chaparina, en Beni. "Aquí está la bronca del pueblo; en este país parecería que no hay respeto, los gobernantes no escuchan y no cumplen sus compromisos", afirmó Pedro Montes, titular de la COB, citado por la agencia noticiosa italiana ANSA.

Por otra parte, el ministro de Comunicación, Iván Canelas, informó que el gobierno aceptó una nueva invitación de la APG. "La reunión, inicialmente prevista para este lunes y suspendida por la violenta represión policial del domingo, asistirá una comisión de ministros con poder de decisión a la reunión que se iniciará a las 9 (10 de la Argentina) de mañana en la comunidad de Urundaiti, a 17 kilómetros al norte de Camiri, y que tendrá agenda abierta", explicó Canelas.