Los magistrados concluyeron que en ningún momento la llamada guía electoral católica se pronuncia a favor de una persona o tendencia política concreta o que formule ataques en contra de un partido político, que sería la circunstancia que haría improcedente el involucramiento de los obispos en el proceso electoral.

En tal caso, la iglesia estaría otorgando una ventaja indebida a una de las fuerzas contendientes o poniendo en desventaja a otra, utilizando para ello su influencia en la ferigresía católica. Sin embargo, ese no es el caso en relación con la guía publicada por la Iglesia el pasado 15 de octubre, la cual hace referencia a temas de carácter general, según el TSE.

El amparo fue interpuesto por tres ciudadanos que consideraron que el documento de la Conferencia Episcopal afecta la libre determinación de los votantes.

El arzobispo de San José, José Rafael Quirós, celebró la decisión de los magistrados electorales y expresó que esa era la decisión que la Igleisa esperaba, pues el documento no tenía ningún otro propósito que "iluminar" a los fieles católicos en aspectos relacionados con la fe a la hora de decidir su voto.