Incluir en la dieta el consumo de uvas, nueces, y hasta tomar dos copas de vino tinto al día, podría ayudarle a reducir la incidencia de cáncer, prevenir infartos cardiacos, estabilizar la presión arterial y reducir las consecuencias de envejecer. 

“El Resveratrol es una sustancia de la familia de los polifenoles, hallada en la semilla, cáscara, tallo y fruta de la uva; en las otras y nueces. Se descubrió debido a estudios comparativos en Francia, donde se mostraba un bajo índice de trastornos cardiacos en personas que consumen frecuentemente vino tinto, mientras que en la mayoría de las demás culturas occidentales, lo toman esporádicamente y tienen un alto índice de problemas del corazón”, explica la Dra. Alicia Marín, asesora médica de GNC y especialista en medicina natural.

Como explica la experta, el Resveratrol tiene una gran potencia antioxidante, lo que significa que combate los radicales libres que se producen en el organismo durante enfermedades, envejecimiento, por la contaminación de alimentos y el ambiente. Los radicales libres son peligrosos porque pueden dañar el ADN y hacer que las células se inflamen, funcionen de manera anormal o den origen a tumores.

Además, el compuesto cuenta con algunas propiedades antibacterianas y antivirales, que sirven como protección al cuerpo.

La Universidad de Leicester (Reino Unido) presentó, durante una conferencia internacional, que el consumo de Resveratrol puede reducir, a la mitad, la tasa de tumores del intestino, prevenir infartos y la diabetes. Los resultados se dieron luego de dos años de investigación al compuesto, donde se intentó conocer cuánto es el consumo diario necesario para obtener beneficios.

“Utilizando modelos de laboratorio, encontraron que un consumo diario de Resveratrol equivalente a dos vasos de vino tinto, puede reducir la incidencia de tumor de intestino”, indica el estudio.

Según la Dra. Marín, el compuesto también mejora la evolución de la enfermedad cancerígena y la reducción de metástasis en personas con otro tipo de tumores, por los mecanismos reguladores de la expresión genética de las células cancerosas.

“Además, el Resveratrol puede ser de mucha utilidad para prevenir infartos cardiacos, ya que previene la formación de coágulos y obstrucciones en los vasos sanguíneos, además de ayudar a estabilizar la presión arterial”, dice la especialista.

Por sus propiedades antioxidantes, el compuesto también es el responsable de la reducción en los trastornos propios del envejecimiento, como la flacidez en la piel, demencia y la debilidad muscular. De igual manera, en la prevención de las consecuencias de enfermedades que producen daño oxidativo, como la diabetes, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, esclerosis múltiple y enfermedad de Alzheimer.

Como explica la doctora, si bien se recomienda ingerir dos copas de vino al día, se puede optar por su equivalente en uvas. También, los suplementos nutricionales de Resveratrol en cápsula pueden ser una alternativa muy conveniente para consumir, pues son de fácil administración y conservación, proveen una mayor cantidad estándar del compuesto activo (en comparación con el vino) y evitan el tener que consumir alcohol.

La médico advierte que es importante verificar que el suplemento sea de una marca y calidad reconocidas, con una etiqueta clara, para que no signifiquen un riesgo para la salud, pues existen en el mercado múltiples falsificaciones.

El compuesto se debe usar con moderación y bajo control médico, en aquellas personas que utilizan anticoagulantes o padecen de deficiencias para coagular.