La depresión y la ansiedad han aumentado significativamente en el marco de la pandemia.

Estados psicológicos como la depresión y la ansiedad afectan en diferente grado a amplios sectores de la población, pero muy particularmente a las personas que han perdido el empleo o trabajan a tiempo parcial, señaló la coordinadora de la investigación, Eva Carazo.

“El impacto más serio lo está viviendo el 30,6% que recibe, en promedio, menos de 450.000 colones mensuales como ingreso familiar bruto”, señalan las conclusiones del estudio.

“El 40,3% de entre quienes reciben entre 450.000 y 550.000 colones y el 45.2% con ingresos entre 550.000 y 650.000” también muestran una afectación severa en su salud mental.

En general, el 61% de la población costarricense presentó en octubre pasado, mes en el cual se recopilaron los datos alguna sintomatología depresiva, lo que representa un aumento del 50% con respecto a las cifras que arrojó una encuesta similar en marzo de 2020.

Por otra parte, el 43,7% de las personas consultadas presentó alguna sintomatología de ansiedad severa, en contraste con el 13,8% que presentaba dicha condición en marzo.

 

Otros impactos

En el aspecto físico, se percibe en el tercio de población más afectada un aumento significativo de malestares físicos como cansancio, dolor de espalda y cuello, dolores de cabeza, así como malestares respiratorios y estomacales, según la investigación.

Otros signos son la dificultad para dormir, la dificultad para relajarse y descansar, la falta de concentración para el trabajo o el estudio.

Asociado a los impactos del Covid-19, las personas experimentan desajustes en la alimentación, pues tienden a comer mucho o muy poco, ha aumentado el consumo de alcohol, cafeína o nicotina, hábitos que tienden a agravar los problemas físicos.

En cuanto al estado emocional, el 85% de esta población reporta severos cambios de humor, hipersensibilidad o irritabilidad.

El análisis de la información recolectada, indica que los efectos adversos de la pandemia en la salud mental afectan en mayor número e intensidad a las mujeres, a quienes tienen menos escolaridad y a las personas de bajos recursos.

 

Recomendaciones

El equipo de investigación recomienda la búsqueda de soluciones colectivas en el marco de redes de colaboración comunitarias frente a los malestares y afectaciones generadas por el Covid-19.

También sugieren fortalecer dinámicas colectivas y comunitarias en busca de mejores condiciones de vida durante la pandemia, sin romper las burbujas sociales.

A las entidades encargadas proponen considerar la situación específica de personas, familias o comunidades que se encuentran en condiciones de especial vulnerabilidad.

La búsqueda de ayuda profesional cuando la depresión o la ansiedad llegan a niveles extremos es una opción recomendable, según los investigadores.