Esto será realidad gracias a la puesta en marcha del Centro de Producción de Radiofármacos con Ciclotrón y de un Sistema de Diagnóstico por Imágenes PET/CT (Tomografía por Emisión de Positrones, y Tomografía Computada, por sus siglas en inglés), que se construirá en la Ciudad de la Investigación, en la Sede Rodrigo Facio. Tendrá un área de cercana a los 1.470 metros cuadrados de construcción y un costo aproximado a los 10 millones de dólares, los cuales serán financiados con el préstamo del Banco Mundial.

La administración y coordinación de este proyecto, donde confluirán expertos en física, química y medicina, entre otras disciplinas, estará a cargo del Centro de Investigación en Ciencias Atómicas, Nucleares y Moleculares (CICANUM). Las obras para su construcción comenzarán a principios del 2016 y concluirán un año después, a inicios del 2017, bajo la modalidad “llave en mano”, es decir, una empresa o consorcio ganará la licitación y entregará la infraestructura y el equipamiento completos a la UCR.

Según la investigadora del CICANUM, Patricia Mora, el ciclotrón producirá radionucleidos emisores beta mediante la aceleración de partículas que, por medio de un proceso de síntesis química, conformarán moléculas de “azúcar radiactiva”, las cuales se inyectarán en el paciente. Una vez en el organismo, esta sustancia se sitúa en los tejidos del cuerpo que requieran azúcar para su metabolismo. Esto permite que al paciente se le realice un PET/CT, es decir, una combinación de imágenes médicas que armoniza la información funcional y anatómica. La radiación destacará las zonas afectadas al efectuar dicho examen.

Este procedimiento debe realizarse poco tiempo después de que el paciente sea inyectado con el material radiactivo, ya que su vida útil es muy corta. El ciclotrón de la UCR permitirá producir entre 3 y 4 ampollas con material radiactivo por hora.

En cuanto a la seguridad de su funcionamiento, tanto la investigadora como el rector de la UCR, Henning Jensen, comentaron que el proyecto se desarrolla bajo la asesoría del Organismo Internacional de Energía Atómica y del Ministerio de Salud, con el fin de cumplir con toda la normativa nacional e internacional sobre seguridad radiactiva. Además de gruesas paredes, el edificio tendrá detectores de radiactividad que permitirán conocer al instante cualquier posibilidad de escape. Esta será una medida de seguridad extrema, pues las zonas cercanas al ciclotrón estarán aisladas.

“No es un aparato que vaya a emitir radiactividad que sea peligrosa. La efectividad de los radiofármacos que vamos a producir desaparece muy rápido. Por eso debemos tener el PET/CT muy cerca. Este es un proyecto que se complementa con la Unidad de Diagnóstico para el Cáncer, que también va a ubicarse en Finca 2”, señaló el rector.

La investigadora Patricia Mora espera que el ciclotrón se convierta en un laboratorio de investigación para estudiantes de diferentes carreras, como medicina, física, química, farmacia, ingeniería, entre otras.

Desde ahora, la UCR trabaja en conjunto con la Caja Costarricense de Seguro Social para coordinar la manera como la institución proveería el material y el control de los pacientes atendidos en el ciclotrón.

Esta iniciativa brindará también a los científicos costarricenses la posibilidad de desarrollar proyectos de investigación sobre biotrazadores y radiofármacos de vida ultra corta. También se otorgarán las condiciones necesarias para que el sistema hospitalario nacional incorpore la tecnología PET/CT en los centros de salud, con el fin de dar un diagnóstico temprano del cáncer en la población.