Datos de la Tesorería Nacional revelan que las deducciones a los trabajadores de la educación a favor de terceros (sin incluir deducciones legales como CCSS, Banco Popular, etc) correspondientes a los meses de abril y mayo de 2014, alcanzó en promedio el 42.45% de sus ingresos. Al sumar las deducciones de ley, este porcentaje se eleva al 55,7%.

Debido a esta situación, más de 23.500 trabajadores del Ministerio de Educación reciben salarios netos de menos de 100.000 colones, aseguró Hacienda.

Desagregadas estas estadísticas, la situación se revela más grave para ciertos grupos de servidores de la educación: más de 3.600 personas tienen un salario neto que no supera los ¢10.000 mensuales, más de 2.200 reciben entre ¢10.001 y ¢20.000, más de 6.000 entre ¢20.001 y ¢50.000, y más de 11.600 entre ¢50.001 y ¢100.000.

Durante la huelga, algunos educadores han argumentado que recibieron giros por sumas ridículas, pero el gobierno sospecha que en muchos de esos casos la situación no es atribuible a errores del sistema, sino que responden a decisiones de los propios afectados.