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Según las cifras de la Defensoría, en 2017 fueron registradas 227 denuncias por hostigamiento sexual en diferentes instituciones estatales y el 77% de las víctimas fueron mujeres.

Ante la persistencia de una cultura de machismo que afecta principalmente los derechos de las mujeres, la Defensoría urgió a efectuar cambios drásticos en los reglamentos internos de las instituciones públicas: una política de cero tolerancia y la aplicación de sanciones acorde con la gravedad de los casos, entre otras medidas.

Las tres instituciones de las que más denuncias se recibieron en 2017 fueron el Ministerio de Educación Pública (59), la Caja Costarricense de Seguro Social (51) y la Universidad de Costa Rica, en ese orden. Sin embargo, el total de casos se reparten entre muchas otras entidades.

 

Cambio de cultura

Aunque no existe un análisis cualitativo sobre este incremento, la directora de la Defensoría de las Mujeres, Alejandra Mora, estima que este fuerte crecimiento en el número de denuncias obedece fundamentalmente a un cambio de actitud de las víctimas, que ahora se atreven con más frecuencias a defenderse de este tipo de agresiones.

“Antes, cuando uno oía a las mujeres conversando sobre estos temas percibía que el miedo a la falta de credibilidad y la inseguridad paralizaban. Ahora las mujeres son más dueñas de las situaciones y pueden identificar no solo la violencia sexual sino otras formas de violencia como la obstétrica”, dijo la funcionaria en entrevista con Informa-tico.com.

“A lo que sucedía en las calles lo llamábamos “piropos”, ahora lo llamamos violencia, cuando esos “piropos” tienen un contenido sexual”, acotó.

“Podemos decir que hay una enorme transformación en la actitud de las mujeres, producto de diferentes factores, uno de los cuales es el trabajo que despliega la Defensoría de los Habitantes para provocar un cambio en la actitud de las víctimas”, aseguró Mora.

También mencionó la importancia de las redes sociales en la universalización de la información y las experiencias. Por ejemplo -detalló-, hay una importante lección aprendida del movimiento Me Too, que permite difundir universalmente experiencias con las que otras mujeres se sienten identificadas.

 

Manifestaciones del hostigamiento sexual

De acuerdo con las estadísticas de la Defensoría, entre las principales manifestaciones de acoso sexual están las verbales, los acercamientos, los tocamientos, las miradas lascivas, los mensajes digitales y los obsequios no desesados.

Los casos de violación, aunque en ocasiones llegan a la Defensoría, no se atienden en esta instancia porque pasan directamente al Ministerio Público para seguir la vía penal.

Llama la atención el hecho de que en 30 de cada 100 casos la víctima es una persona menor de edad, mientras que la casi totalidad (97%) de los agresores denunciado son mayores de edad. En este tipo de casos, lo más frecuente es que entre la víctima y el acosador haya una relación de autoridad docente-estudiante.

En cuanto a las universidades públicas, en las que se ha producido una fuerte reacción de estudiantes que rechazan situaciones de acoso, la  Defensoría ofreció dar asesoría y orientación tanto a las víctimas como a las instituciones, “en aras de fortalecer la denuncia, hacer campañas de prevención y de capacitación, implementar las políticas internas, y adecuar los reglamentos de manera que respondan a las necesidades de tiempos de resolución y de sanciones”.

“El acompañamiento de las víctimas es muy importante, no solo se trata de que pongan las denuncias y dejarlas solas en el proceso. Es necesario que se decreten medidas cautelares y vigilar que se cumplan, así como dar a las afectadas atención psicológica. Algunas instituciones públicas cuentan con servicios psicológicos muy buenos, como las universidades públicas, otras entidades más pequeñas no pueden dar esos servicios, por eso es importante que haya coordinaciones interinstitucionales”, concluyó Alejandra Mora.