Los militantes del Polo Obrero fueron reprimidos con balas de goma y gas pimienta.  Imagen: AFP

Con su visita a la entidad castrense, Macri envió dos mensajes amenazantes, defender la  injerencia de los militares en el conflicto interno y llevar a ese recinto al fiscal Carlos Stornelli, quien desafió todas las nomas judiciales y constitucionales al estar en rebeldía y desobedecer las citaciones a comparecer en  una causa donde aparece involucrado en una red de extorsión, espionaje ilegal y armado de causas falsas usando el poder, la justicia y los medios de información,  en la persecución de políticos opositores.

Los mensajes presidenciales aseguran la impunidad para fiscales y jueces cercanos al gobierno, a funcionarios que también están involucrados en documentos y testimonios de esta red y la posibilidad de que regrese la historia a los tiempos en que la mediante golpes militares tomaron el control de la seguridad interior, en el marco de la Doctrina de Seguridad nacional de Estados Unidos en tiempos de la Guerra Fría, implantando el terrorismo de estado que dejó miles de víctimas.

En tanto, no hubo circulación de autobuses, camiones, aviones, barcos en un paro general convocado por la Confederación general del Trabajo, (CGT) y las dos Centrales de Trabajadores Argentinos, y de Corrientes sindicales como la Federal que surgieron en estos últimos años, además de las más radicales   y movimientos sociales que apoyaron también la medida de fuerza .

Precisamente los sectores más radicalizados instalaron ollas populares en esta ciudad y en todo el país, adonde concurrieron miles de familias que viven en las calles, o que comen una vez al día en comedores populares que registran el más alto número dada las cifras de pobreza e indigencia que alcanza a 40 por ciento de la población.

También en los últimos días se registraron nuevos casos de cierre de grandes y pequeñas fábricas con la consecuencia de aumento del desempleo masivo que también denuncian en este días los dirigentes del paro general. 

 

 Gobierno argentino distribuyó palos y gases contra la gran marcha obrera en el día paro nacional

Página 12.com

La Prefectura reprimió a quienes se concentraron a protestar en el Puente Pueyrredón en el marco de la jornada de paro nacional convocada por la Central General de Trabajadores (CGT), las demás centrales sindicales y las organizaciones sociales. Los efectivos arrojaron gas pimienta y dispararon balas de goma cuando los manifestantes mostraron intención de avanzar hacia la Capital Federal. La represión dejó algunos heridos.  

Agrupaciones de izquierda y trabajadores de distintas empresas en crisis habían anunciado la realización de cortes de tránsito en distintos puntos de acceso a la Ciudad de Buenos Aires. Cuando llegaron los esperaba un fuerte operativo de seguridad. El piquete en Puente Pueyrredón estuvo marcado por la tensión desde un primer momento. Allí los manifestantes pertenecientes a partidos de izquierda y del Polo Obrero cortaron el tránsito en la subida de la avenida Mitre en la mano hacia Capital Federal.

La Prefectura montó una fuerte custodia para bloquear el acceso de los manifestantes al puente e instaló una valla que fue utilizada durante la cumbre del G20 para impedir que avancen. Alrededor de las 9.30 los manifestantes hicieron algunos movimientos y la Prefectura respondió con balas de goma y gas pimienta. Hubo algunos heridos por los disparos. Las fuerzas de seguridad también montaron fuertes operativos en los otros lugares de protestas. Así, los manifestantes convocados en el Acceso Oeste y la calle Vergara y en la Panamericana a la altura de la ruta 197 se mantuvieron sobre las colectoras de mano hacia la Capital Federal.

(https://www.pagina12.com.ar/197047-el-gobierno-distribuyo-palos-y-gases).