Carlos Avendaño, pastor evangélico y diputado por el Partido Restauración Nacional, es un declarado enemigo de la técnica de Fertilización In Vitro y  ejercía la presidencia interina del Plenario Legislativo en el momento en que se presentó una moción para aplicar al Proyecto de Ley, el procedimiento del artículo 208 bis del Reglamento de la Asamblea Legislativa y crear la comisión que dictaminara el proyecto en no más de 30 días.

Amparado en un tecnicismo reglamentario, Avendaño aprovechó su condición para rechazar la moción para que se votara en el Plenario la aplicación de este artículo, propuesta por la diputada María  Eugenia Venegas Renauld.

La legisladora del PAC señaló que el rechazo de Avendaño a la moción de orden se explica por su “declarada oposición” a la FIV, en evidente desacato a la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Y agregó que “es urgente que el Plenario asuma su responsabilidad con la FIV, la sentencia de la Corte no es optativa y la técnica no puede andar por la libre, sin ser reglamentada”, subrayó.

Venegas Renauld le explicó a Avendaño que “la discusión de aspectos científicos sobre los alcances y la FIV, fue resuelta desde la sentencia de la Corte” y que lo que ahora corresponde es aprobar la ley a la brevedad, “es una urgencia ética, moral y jurídica”.

La moción de la diputada del PAC recibió el respaldo de diputadas y diputados del PAC, Frente Amplio y de socialcristianos y libertarios. Sin embargo, la apelación a la decisión de Avendaño fue rechazada por 21 legisladores de la bancada liberacionistas y sus aliados incondicionales, y apoyada por 19 legisladores de la oposición.

Costa Rica tiene que cumplir con la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), para que las y los costarricenses puedan acceder a la técnica de la Fertilización In Vitro (FIV) y el plazo venció el sábado 22 de junio.

Ahora “es necesario hacerle ver a la Corte que existe la voluntad política suficiente para hacer viable la FIV en nuestro país” dijo Venegas, “tenemos un compromiso, pero ese compromiso, más que con la Corte es con los y las costarricenses, para velar por el cumplimiento del derecho humano de tener hijos y formar una familia”, recordó la diputada.