Pese a las fumigaciones masivas y a las campañas de educación para la ciudadanía, la epidemia de dengue se ha salido de control, debido a la falta de compromiso de las comunidades para eliminar los criaderos del mosquito vector, reconocen las autoridades del Ministerio de Salud.

Un total de 19.681 contagios y cuatro víctimas mortales de la enfermedad se había contabilizado hasta la tercera semana de julio, con lo cual la epidemia alcanza niveles de record histórico.

Solo en la última semana, las autoridades registraron 2.607 nuevos casos y a ese ritmo el país podría, al terminar la actual época lluviosa, romper su propio record histórico que fue 2005 con 40.000 casos.

Los principales focos de infección están localizados en la región del Pacífico Central, según los datos oficiales, pero la enfermedad está presente en todo el país, aún en barrios de la capital.

El director del departamento de Vigilancia de la Salud, Roberto Castro, dijo que el principal problema es que mucha gente piensa que el combate del dengue es un asunto del gobierno, lo cual es completamente erróneo.

“Las brigadas del Ministerio de Salud pasan por una comunidad, hablan con los vecinos y les explican el mecanismo de propagación, que son principalmente los depósitos de agua estancada, se recogen llantas, recipientes… días más tarde volvemos a pasar y encontramos exactamente el mismo problema”, lamentó Castro.

El funcionario dijo que no importa cuántas fumigaciones se hagan, si no se eliminan los criaderos del mosquito será imposible cortar su ciclo de reproducción.

Las campañas educativas que se difunden por los medios de comunicación tampoco parecen dar los resultados deseados, por lo que las autoridades de salud tienen planteado un desafío importante.