El ministro de Seguridad Pública, Gustavo Mata, reveló que en una reunión el jueves en la Cancillería de Managua se acordó establecer una mesa de diálogo sobre estos temas, con el fin de controlar este tipo de crímenes.

"En esta reunión se estableció programar una primera mesa de diálogo para abordar específicamente los asuntos relacionados con la seguridad, el contrabando, el crimen organizado y el narcotráfico", señaló un comunicado oficial.

En el encuentro, además de Mata, participaron los directores de la Policía de Control de Drogas (PCD), Allan Solano, de la Fuerza Pública, Juan José Andrade, de Vigilancia Aérea, Juan Luis Vargas, del Servicio Nacional de Guardacostas, Martin Arias y de la Policía de Fronteras, Allan Obando.

Por Nicaragua, participaron el ministro asesor de la Presidencia Denis Moncada, el subdirector de la Policía Nacional, Francisco Díaz, así como delegados del ejército.

Sobre el tráfico de personas, Mata dijo que "trabajar como bloque entre ambos países será fundamental para poder dar respuesta a este problema”.

Agregó que comisiones técnicas de los dos países trabajarán en la elaboración de un borrador de agenda y próximamente se definirá la fecha de un nuevo encuentro a nivel ministerial para definir acciones.

El encuentro se produce tras meses de distanciamiento y tensión entre los gobiernos de ambos países, a raíz de disputas limítrofes y migratorias.

En diciembre pasado, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) resolvió a favor de Costa Rica la disputa por un pequeño territorio limítrofe conocido como Isla Portillo, del que Nicaragua había tomado posesión en 2010.

La sentencia obligó a Nicaragua a pagar una indemnización por daños ambientales causados en dicho territorio, que es un humedal protegido por la Convención Ramsar de la ONU, aunque el monto es objeto de negociación entre los dos países.

A su vez, la CIJ rechazó una demanda de Nicaragua contra Costa Rica por la supuesta contaminación del río San Juan a raíz de la construcción de una carretera paralela a esa vía acuática.

Poco antes, en noviembre de 2015, Nicaragua decretó un cierre abrupto de su frontera a migrantes cubanos que pasaban por Centroamérica en viaje hacia Estados Unidos, lo que provocó que unos 8.000 isleños quedaran atrapados en territorio costarricense durante varios meses.

La situación generó una crisis humanitaria que obligó al gobierno de Costa a Rica a realizar intensas negociaciones para lograr el traslado de los cubanos a otros países de Centroamérica y a México desde donde pudieran continuar su viaje.