El ministro de Educación, Felipe Bulnes, y los dirigentes de los estudiantes universitarios, secundarios y del Colegio de Profesores acordaron este jueves en una reunión que calificaron de “compleja” y “tensa”, que el miércoles próximo volverán a dialogar para abordar una de las principales reivindicaciones del movimiento de protesta que mantiene paralizada desde hace cinco meses la enseñanza superior y media: la gratuidad de la educación en todos sus niveles.

Casi un mes debió pasar desde el diálogo que tuvieron a comienzos de septiembre en el palacio de La Moneda los dirigentes del movimiento estudiantil con el presidente Sebastián Piñera antes que se pudiera concretar esta reunión, por las condiciones que unos y otros ponían para hacerlo. La protesta estudiantil se ha transformado en el mayor conflicto social que ha sacudido al país desde el retorno a la democracia en 1990.

Al término de la reunión, que duró casi tres horas y se efectuó en el Ministerio de Educación, Bulnes afirmó que “nos pusimos de acuerdo en trabajar sobre la gratuidad”. Aunque previamente el Gobierno ha señalado su rechazo a ceder en este punto, que afecta el corazón del modelo educacional, si acepta aumentar las becas y los aportes a las universidades.

El ministro calificó esta primera reunión de trabajo como “compleja”, por el número de interlocutores presentes y porque el Gobierno tenía la expectativa de que los estudiantes regresen a clases, “para no seguir perjudicando las instituciones” y también porque algunos de los jóvenes desean volver, aunque siguen apoyando las movilizaciones. Los rectores de las universidades le han planteado al Gobierno que se pueden compatibilizar las movilizaciones con el regreso a clases.

Los representantes de los estudiantes coincidieron al calificar la reunión como “difícil”, con “tensiones” y en valorar que en la siguiente reunión se trate la gratuidad de la educación. Camila Vallejo, dirigente de los estudiantes universitarios criticó que el Gobierno no les entregara el detalle del gasto de educación que contempla el presupuesto. “Al iniciar la reunión nos encontramos con varias trabas”, afirmó. Giorgio Jackson, también vocero de los universitarios, recalcó que el regreso a clases “será consecuencia de una solución” a los problemas que plantean.

El presidente del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo, destacó que prevaleciera el diálogo a pesar del ambiente de recriminaciones que hubo en la reunión y pidió que se establezca una metodología de trabajo y se prioricen los temas que se abordarán en el futuro.

Los estudiantes afirmaron que se mantendrán movilizados mientras dialogan con el Ejecutivo de Piñera, en una presión que se explica por su experiencia histórica. Un movimiento nacional de protesta de los estudiantes secundarios en 2006 se desmovilizó al comenzar el diálogo, lo que significó que la mayor parte de sus demandas no fueran posteriormente satisfechas en el Parlamento.

Al terminar la reunión, varios dirigentes convocaron a nuevas movilizaciones para la próxima semana y criticaron la violencia de la represión policial en las marchas que se realizaron en todo el país, en la mañana del jueves, y que culminaron con unos cincuenta detenidos.

A los pocos minutos que terminó la reunión, el presidente Piñera dio a conocer por cadena nacional de televisión el proyecto de ley de presupuesto estatal para 2012, que incluye “el presupuesto de educación más grande de nuestra historia”, con un aumento del 7,2% respecto de este año, el cual representa la cuarta parte de la expansión total del gasto público. Según explicó, el gasto social se concentrará en las clases medias –que son las que han encabezado las protestas en demanda de cambios estructurales a la educación– y en los sectores más pobres.