"No habrá negociaciones secretas, ni promesas de puestos en estos dos meses. Esa es la actitud que siempre ha mantenido el Partido Acción Ciudadadana y es la que mantendrá ahora" con vistas a la segunda vuelta electoral, en la que disputará la Presidencia ante el candidato del Partido Liberación Nacional, Johnny Araya, aseguró Solís en su primera conferencia de prensa tras las votaciones del domingo.

"Todas las conversaciones serán registradas públicamente", lo cual significa -especificó el aspirante- que los encuentros serán anunciados previamente y los acuerdos se comunicarán también a la prensa inmediatamente después de que se adopten.

Solís dijo que este es uno de los cambios que propiciará en la forma tradicional de hacer política en el país, caracterizada por los pactos oscuros entre cúpulas partidarias, en favor de esas mismas cúpulas y de grupos de interés económico.

Preguntado una y otra vez sobre una posible alianza con el Frente Amplio y su ex candidato presidencial José María Villalta, Solís dijo que no ha conversado nada con esa agrupación, que obtuvo el tercer lugar en las elecciones del domingo, que no ha buscado un acercamiento ni ha recibido ninguna propuesta.

Si la recibiera -dijo ante la pregunta de un periodista- "la vería en ese momento, por ahora lo único que conozco es el comentario de Villalta en el sentido de que la segunda ronda se disputará entre una derecha que roba y una derecha que no roba", lo cual evidencia -apuntó- que no existe la tal dupla PAC-Frente Amplio de la que hablan algunos contendientes políticos.

La nueva campaña

Con vistas a la segunda vuelta, Solís se propone recomponer los equipos de trabajo de su campaña, en particular los encargados de profundizar y puntualizar los ejes de la propuesta programática.

El candidato reconoció que el programa presentado por el PAC a los electores para la primera vuelta, aún se encuentra en un nivel de generalidad en temas como combate a la corrupción, la lucha contra la pobreza y la desigualdad social y las reformas para darle funcionalidad al Estado.

"Tenemos que decir más cómo se van a lograr los objetivos y con qué recursos", apuntó.

Además, dijo, es su intención de que la nueva campaña que se avecina sea tan austera como la que desarrolló el PAC en la primera vuelta.

"Hoy, aunque los números no estén completamente afinados, estoy seguro de que la conclusión es básicamente una: nunca le había costado menos al PAC cada voto emitido como ayer.  Fue una campaña muy austera y no queremos que se disparen los costos en la segunda fase.

Solís dijo también que para la segunda ronda se reforzarán los equipos en las zonas costeras (Limón, Puntarenas y Guanacaste) donde el PAC obtuvo una escasa votación, en contraste con las provincias centrales donde se concentró el apoyo del electorado a su propuesta. "Esto no lo vamos a imponer, tengo que hablar con los responsables de las provincias para que sea un acuerdo y que no se interprete que se trata de una especie de intervención".

Un congreso independiente

Sobre la proyectada integración del futuro Congreso, que quedaría repartido entre cuatro fracciones fuertes con algunos diputados de partidos minoritarios, Solís dijo que "ese es el signo de la política costarricense" y con esa realidad tendrá que gobernar si es electo presidente el próximo 6 de abril.

Adelantó que desarrollará una política de diálogo permanente y de búsqueda de acuerdos con todas las fracciones parlamentarias, pero que no caerá en la práctica de manipular al Congreso, que se ha hecho común en Costa Rica por parte de los partidos tradicionales.

"No queremos más manipulacion de los poderes de la República, ese es uno de los problemas mayores que tiene el país", apuntó el candidato.