El anuncio lo hizo el presidente de la Asamblea Legislativa, Henry Mora, quien manifestó su interés en apoyar la lucha de  la comunidad caribeña, donde viven unas 7.000 personas,  por garantizarse el acceso al agua potable.

Mora explicó que desde hace 10 años, la comunidad de Siquirres viene denunciando la grave situación provocada por las transnacionales piñeras que han contaminado las fuentes de agua con agroquímicos que contienen sustancias altamente peligrosas para la salud humana como el bromacil.

Los habitantes, dijo Mora, están siendo abastecidos con camiones cisternas, pero esa situación ya es insostenible, sostuvo.

Estudios recientes de la Universidad de Costa Rica han confirmado la presencia en el agua de bromacil, un producto organofosforado que utilizan las piñeras para el control de plagas.

Aunque los vecinos de Siquirres no beben de esta agua, sí se ven forzados a utilizarla para otras necesidades como el aseo personal o el lavado de ropa, lo que implica un contacto altamente peligroso.

"Entre nosotros son muy comunes las alergias de piel, los dolores de cabeza y estómago; tenemos muchos abortos espotáneos y personas padeciendo cáncer", afirmó Xinia Briceño, dirigente de una organización de Siquirres que lucha por la pureza del agua.

El caso de Siquirres ha sido estudiado por representantes de las Naciones Unidas para el ambiente y los derechos humanos en 2009 y 2013; ocasiones ambas en que han confirmado el problema de contaminación y han solicitado al gobierno tomar medidas urgentes para garantizar el derecho de la comunidad a disfrutar de agua limpia.

Costa Rica es considerado el primer exportador mundial de piña, con ventas de 821 millones de dólares en 2013, actividad que desarrollan mayoritariamente empresas transnacionales.

Sin embargo, la comunidad pide una moratoria de la actividad piñera para estudiar si el empleo y las exportaciones que genera compensan los daños ambientales, señaló Briceño.