Las instituciones relacionadas con el sector pesquero (SINAC, Ministerio de Ambiente, Ministerio de Agricultura, INCOPESCA) aclararon en un comunicado que no otorgarán más permisos de exportación de aletas de tiburón martillo hasta que se elabore un Dictamen de Extracción no Perjudicial, el cual determinaría las posibilidades de explotación racional de este recurso marino.

El tiburón martillo está incluido en el anexo II del Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES), y Costa Rica fue uno de los países más activos en promover la inclusión de esta especie en dicha lista.

Sin embargo, el 16 de febrero de 2015, el SINAC autorizó la exportación de tiburón martillo a la empresa Smalley Development S.A, lo cual desató una polémica, pues varias organizaciones calificaron el hecho como una contradicción flagrante con las políticas ambientales del país.

El Instituto de Oceanología de Costa Rica presentó una denuncia ante la Contraloría General de la República, en la que asegura que el SINAC autorizó la exportación de aletas de tiburón, una práctica que además está prohibida por la legislación interna.

El diputado del Frente Amplio Edgardo Araya, conocido por su trayectoria ambientalista, criticó duramente al gobierno, al que llamó a ser “coherente” con su anunciada política de protección de los recursos naturales.

El ministro del Ambiente, Edgar Gutiérrez, rechazó este martes las acusaciones de los ambientalistas y aseguró que nunca el gobierno ha autorizado el aleteo, una práctica que consiste en separar las aletas, la parte comercialmente más valiosa del cuerpo del animal, y desechar el resto.

Muchas veces, los tiburones mutilados son lanzados vivos al mar donde sufren una muerte lenta y tortuosa.

Las aletas de tiburón son cotizadas a altos precios en el mercado asiático, en donde se les atribuye propiedades afrodisiacas.

Gutiérrez dijo que lo que se autorizó fue un único cargamento de aletas que fueron descargadas pegadas al cuerpo del tiburón -lo cual no es contradictorio con la legislación local e internacional- y que habían sido capturadas incidentalmente.