La Sala Constitucional declaró con lugar un habeas corpus interpuesto a favor del nicaragüense, cuya identidad no fue dada a conocer.

El hombre fue detenido hace 17 meses en un retén familiar porque su nombre y primer apellido correspondían con los de otra persona sobre quien pesaba una condena de 4 años de prisión.

No obstante, había diferencias que hacían evidente la confusión: la persona que buscaba el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) tenía 28 años menos; el aspecto físico era totalmente distinto y, además, el segundo apellido de uno y otro no coincidía.

El detenido, aseguran los magistrados, alegó el error ante las autoridades que lo capturaron y ante los funcionarios de la Dirección General de Adaptación Social, pero ninguno le prestó atención.

Así se prolongó la injusticia durante meses y no fue sino  hasta que la Sala Cuarta pidió a un juez que investigara el caso, a raíz del habeas corpus, que fue confirmado el “grosero entuerto”, como lo califican los magistrados.

La Sala Constitucional expresó preocupación por "la indiferencia y negligencia" de los funcionarios involucrados y ordenó que se abra una investigación para señalar a los responsables.