El dirigente del Frente Nacional de Resistencia Popular, Carlos Reyes, responsabilizó del asesinato al gobierno, y dijo que su muerte es consecuencia de “su incansable lucha”.

Cáceres era coordinadora del Consejo de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), una de las más combativas organizaciones populares den la lucha por la tierra para los campesinos hondureños.

El año pasado, Cáceres recibió el Premio Goldman en reconocimiento por su lucha en favor del medio ambiente.

Recientemente, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) había dictado medidas cautelares en favor de Cáceres, pues había recibido amenazas a raíz de su lucha en contra de proyectos de empresas hidroeléctrica y mineras que amenazan el medio ambiente.

Sin embargo, la madre de Cáceres, Berta Flores, aseguró que en la práctica el gobierno hondureño nunca acató las disposiciones de la CIDH y no le dio protección a su hija.

En igual sentido se manifestó este jueves el Centro para la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), ONG vinculada al sistema interamericano de derechos humanos y que se encarga de proveer representación legal a las víctimas en los procesos ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

"Condenamos enérgicamente el asesinato de Berta Cáceres y exigimos una investigación diligente e inmediata de este asesinato. A su vez, ante las declaraciones realizadas por el titular de la Secretaría de Seguridad, Julián Pacheco Tinoco, en conferencia de prensa, desde CEJIL desmentimos que Berta Cáceres renunciara a las medidas de protección y resaltamos la deficiente protección que se le brindó a Berta, tal y como se ha podido comprobar con el desenlace de estos acontecimientos", destaca un comunicado difundido eset jueves.

Como coordinadora del COPINH, Cáceres emprendió una lucha por la defensa del río Gualcarque, en el departamento de Santa Bárbara (noroeste), donde una compañía pretende contruir una represa hidroeléctrica que amenaza con dejar sin agua a cientos de indígenas lenca, comunidad a la que pertenecía.

Flores añadió que recientemente su hija "fue al río Gualcarque y tuvo un altercado muy grande con los militares y con los dueños de la empresa que están haciendo (la represa) sobre ese río, y ella me dijo que tenían que parar (la construcción) porque era destruir la vida, era destruir la humanidad", subrayó.

"En nuestras cosmovisiones somos seres surgidos de la tierra, el agua y el maíz. De los ríos somos custodios ancestrales", declaró el 20 de abril del 2015 al recibir el premio ambiental Goldman en San Francisco, California.

En el marco de las actividades de defensa de este río, en 2013 fue asesinado por un militar su compañero, Tomás García.

Cáceres fue una de las dirigentes más activas en contra del golpe de Estado perpetrado por los militares, la clase política y el empresariado hondureño en contra del expresidente Manuel Zelaya en julio de 2009.

El ministro de Seguridad, Julián Pacheco, informó que fue detenido como sospechoso el guardia de la colonia donde mataron a la dirigente, así como otra persona que resultó herida, pero rehusó dar detalles con el argumento de que el caso está en investigación".

Añadió que la policía coordinaba con Cáceres su seguridad pero la vivienda que tenía registrada está en el barrio El Calvario de la ciudad de La Esperanza, y cuando fue asesinada estaba durmiendo en el residencial El Líbano, que no estaba registrada por las autoridades.

Indicó que inicialmente la policía le había asignado una patrulla policial permanente "pero a solicitud de ella" se estableció un patrullaje ocasional.

"El gobierno, la policía y la Secretaría de Seguridad estuvieron siempre pendiente de la seguridad" de Cáceres y "la semana pasada tuvieron un reunión de coordinación" a causa de las medidas cautelares que ordenó la CIDH, enfatizó.

Pacheco prometió que "el gobierno está en la mayor disposición de aclarar este lamentable hecho" con toda la capacidad de la policía.