La Presidenta de la República viajó a París en días pasados. Según pudimos apreciar en las noticias nacionales, porque hasta donde traté de seguir las francesas, no hubo ni una mención al viaje presidencial, la Presidenta Chinchilla no fue recibida por ninguna autoridad del gobierno francés (ni del Eliseo ni del Quai D’Orsay).

Varios días en Paris con su comitiva, tenían como único objetivo, reunirse con un grupo de empresarios que invertirán en el tema del transporte. Esa fue la única noticia que dio la prensa local. Hasta ahí nos preguntábamos en qué de transporte: ¿irán a hacer un estudio nuevo sobre el problema del transporte colectivo para llegar a las mismas conclusiones que llegan todos y que nunca se aplican? ¿Irán los franceses a tratar de vendernos un metro? ¿O un tren urbano? Bueno esas eran solamente dudas.

Personalmente me acongojó muchísimo que la Presidenta explicara en dicha reunión de empresarios, que Costa Rica era un buen lugar para que los franceses vinieran a hacer negocios, porque aquí hablábamos ingles. Sí inglés, eso dijo la prensa que había dicho doña Laura, aunque usted no lo crea.

Luego vino lo peor: un despliegue noticioso alrededor del tema de la candidatura de las Esferas de Diquís, a Patrimonio de la Humanidad. La Presidenta, según nos informa la prensa, fue a presionar a la UNESCO para que apuren la declaratoria de las Esferas de Diquís, Patrimonio de la Humanidad. ¡Muy bien! pensara cualquier lector, pero no, resulta que no está nada bien.

Casi diez años atrás, el Museo Nacional empezó a realizar los trámites para la declaratoria por parte de la UNESCO de las Esferas de Diquis, Patrimonio de la Humanidad. Las esfera reúnen varias de las condiciones necesarias para dicha declaratoria, siendo una de ellas la unicidad (que sean únicas) otra la conservación (que estén conservadas), cosa que no se logra plenamente ya que la compañía bananera, las movió de sus sitios originales, y están por todas partes (hasta en el Paseo Colón), sin embargo, hay varias (8 creo) que están en Finca 6 en Palmar, en su lugar original. Lo bueno es que la pobreza mantuvo la zona. Al irse la compañía Palmar quedó como en una novela de García Márquez, abandonado a su suerte, lo cual lo salvó de las casas de cemento y con celosías, construidas con perling. Entonces el paisaje cultural, que es una categoría de UNESCO en Patrimonio, nos puede salvar.

En ese momento UNESCO hizo una donación al Museo, para investigación preparatoria para la elaboración del dossier. Normalmente UNESCO hace una única donación. Obviamente, el país debe mostrar algún interés, y poner algo de su parte.

Uno de los problemas originales que tuvo nuestra candidatura fue la poca claridad de muchos sobre si las esferas eran un fenómeno arqueológico o si eran un fenómeno UFO, es decir, un fenómeno extraterrestre. Los científicos del Museo, trabajan insistentemente en tratar de dejar claro que ellos no creen que las esferas hayan sido construidas por marcianos verdes que bajaron a bañarse en el Rio Sierpe y en sus horas libres creaban esferas.

La administración pasada puso mucho interés en esta candidatura. La insistencia del gobierno, y la suerte de que apareciera una nueva esfera enterrada en Finca 6, hicieron que UNESCO de nuevo se interesara y hacia marzo de 2010 enviara una misión de expertos internacionales a conocer la zona y a dar una opinión.

Costa Rica quedó después de esa visita con una lista de tareas a cumplir. Para cumplirlas, el Museo Nacional necesitaba de un presupuesto casi más grande que su presupuesto ordinario, y fue así como en el último presupuesto extraordinario, la Presidencia de la República envió una dotación, si mal no recuerdo, de medio millón de dólares, para que se pudiese contratar a los expertos nacionales y los internacionales, para que elaboraran el dossier, y en un lapso prudencial pudiésemos concretar esa candidatura.

Ese dinero se perdió porque -a pesar de los enormes esfuerzos de don Guillermo Zúñiga como Presidente de la Comisión de Hacendarios y que fue el Ministro de Hacienda que había preparado el presupuesto y que conocía la urgencia en este tema-, ni el Ministro ni el Viceministro de Cultura se presentaron a la Asamblea Legislativa a defenderlo. Ese fue el golpe mortal a la candidatura de Diquís a Patrimonio de la Humanidad.

En días pasados la Presidenta revive el tema haciendo el ridículo en UNESCO, y visita a la Directora General, a hablarle de la urgencia de Costa Rica, cuando el atraso es exclusivo de Costa Rica. Cuando su Ministro fue quien permitió que el presupuesto que haría posible esa candidatura no se aprobara. Cuando fue su gobierno el que enterró el tema. Pero no solo se presenta a hablar de eso, sino que no se hace acompañar de ningún científico –que los hay y todos buenísimos en el Museo- que pudiera demostrar que somos un país serio, sino que se hace acompañar del escultor Jimenez d’Heredia, quien habla de que la importancia de las esferas es lo cósmico.

Ahí, francamente mueren las palabras. ¿Será que era urgente justificar el viaje a Europa? ¿Será temor a que alguien se preguntara que hizo la Presidenta tantos días en Paris si no vio al Presidente, ni vio al Secretario de Estado, ni vio al Subsecretario de estado, ni a nadie? ¿Será que ya es mucha la gente que suma dos más dos, y que piensa que un viaje organizado por COMEX y no por Cancillería, puede tener detrás negocios de un importante bufete relacionado con gente de COMEX? ¿Será que el único interés era ver a Su Santidad? ¿Será que algún día este gobierno nos sorprenderá con alguna actitud seria?

¡Lo lamento tanto por el Museo, por las Esferas y por Costa Rica!