“Sigo con gran preocupación los dolorosos disturbios sociales que se están produciendo en esa nación en estos días, tras la trágica muerte del señor George Floyd”, agregó el papa.

Francisco refirió que está rezando junto a la iglesia de Estados Unidos y sus creyentes “por el descanso del alma de George Floyd y de todas las demás personas que han perdido sus vidas por el pecado del racismo” porque encuentro consuelo sus familias.

“Rezamos por el consuelo de las familias y amigos afligidos, y rezamos por la reconciliación nacional y la paz que anhelamos”, en un claro llamado al gobierno norteamericano y los gobiernos estatales para que habiliten vías de diálogo y judiciales.

La muerte de George Floyd, un afroamericano de 46 años que falleció el 25 de mayo en Minneapolis por asfixia, cuando fue inmovilizado por tres agentes de policía tras haber sido arrestado sin que la víctima opusiera resistencia, desató una ola de protestas contra el racismo y la violencia policial en varias cuidades del país.