En 2010, Francia otorgó alrededor de 20.000 permisos de trabajo a ciudadanos no comunitarios, buena parte de ellos en los sectores de la construcción y la informática. Sin embargo, los planes del ministro de Interior, Claude Guéant, pasan por reducir a la mitad la inmigración legal, 

La solución propuesta: limitar la lista de sectores en los que pueden trabajar los extracomunitarios, incluyendo, evidentemente, las dos actividades antes mencionadas. De este modo, quien desee solicitar un permiso de trabajo en Francia solamente podrá realizar 15 actividades, frente a las 30 que era posible llevar a cabo hasta ahora.

Los sindicatos, las oenegés en defensa de los derechos de los inmigrantes y quienes conocen el sector de la construcción no dan crédito a esta medida. Consideran, por un lado, que los inmigrantes extracomunitarios son quienes en su mayoría trabajan en esta actividad, y, por otro, que esta limitación acentuará la contratación no declarada, aspecto que irá en perjuicio de las condiciones de estos trabajadores, ya de por sí precarias.

La informática, por su parte, es una actividad ampliamente desarrollada por trabajadores del Magreb o del sudeste asiático, en buena parte después de realizar estudios superiores en Francia. Estos perfiles son muy solicitados en contextos industriales y de servicios.

Sin embargo, para el partido Unión por un Movimiento Popular (UMP), en el poder, la razón de esta medida se encuentra en la necesidad de reducir el desempleo en el país, situado ahora en el 9,3% y en adoptar una “inmigración elegida” en función de la coyuntura económica, según palabras del diputado y ministro conservador Thierry Mariani.

El plan, que debería ser implementado antes de 2013, tiene previsto reducir al menos a la mitad los permisos de residencia ofrecidos cada año y adaptar la oferta a las “necesidades específicas de mano de obra”, según el informe presentado por la Dirección General del Empleo.

Claude Guéant vuelve con fuerza después de una intervención coronaria hace algo menos de dos semanas. No es, además, la primera vez que las palabras o las  propuestas de Guéant sobre la inmigración generan polémica.

En marzo se lamentó de que “debido a la inmigración incontrolada”, muchos franceses “tienen a veces el sentimiento de no estar en su casa”, declaraciones que llevaron a la ultraderechista Marine Le Pen a ofrecerle en una rueda de prensa el carnet de socio de su formación, el Frente Nacional.

En abril aludió a que la multiplicación del número de musulmanes practicantes en Francia y algunos de sus comportamientos “traen problemas”. Días más tarde “deseaba” que el número de expulsiones en 2011 superara las 28.000 previstas para este año.

En mayo, identificó el fracaso escolar con el fracaso de los hijos de inmigrantes. Guéant es el ala dura de la UMP, la derecha que debe robar votos al Frente Nacional para llevar a Sarkozy a la segunda vuelta de 2012 y, así, reeditar su victoria de 2007.

(SERPAL. Servicio de Prensa Alternativa Reus. Catalunya. España)