Es por eso que muchas personas sienten que, pese a haber una casi nula inflación en lo que va del año (0.01% acumulada a junio), no sienten un alivio en sus bolsillos y más bien siguen percibiendo que la mayoría de precios continúan en aumento y que sus ingresos cada vez les alcanza menos.

En el Indice de Precios, que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), cada uno de los 315 artículos tiene un peso determinado, algunos suben de precio y otros bajan. El porcentaje de la inflación se obtiene ponderando cada uno de los datos, señaló la especialista.

Las familias se ven afectadas favorable o desfavorablemente según los artículos que consuman y el porcentaje que asignan de sus ingresos a la compra de cada uno.

Si el porcentaje de inflación es bajo, los ajustes salariales también serán bajos, aunque algunas familias estén pagando más por los bienes y servicios que consumen.

Además, la familia podría añadir productos a su canasta particular o algunos miembros de la familia podrían ver disminuidos sus ingresos.

La economista considera que a las personas les afecta también el endeudamiento excesivo, así como el no tener la costumbre de elaborar presupuestos y de llevar control de ingresos y gastos.