Mientras el ex presidente del Partido Liberación Nacional (PLN), Bernal Jiménez, clamaba por una reforma tributaria que ponga a pagar a los ricos, en una entrevista con La Nación, el ex presidente del gobierno español, Felipe González, pedía exactamente lo mismo para España en declaraciones a la Cadena SER.

¿Coincidencia? Quizá. Pero es evidente que la crisis mundial que amenaza con arrasar las economías de los países desarrollados, y con ello al resto del mundo, pone en estado de alerta a los políticos pensantes en muchas latitudes.

Hace pocas semanas, en un gesto inédito, un grupo de 16 multimillonarios de Francia pidieron que se establezca una “contribución excepcional” para los ciudadanos más adinerados, con el fin de ayudar a enfrentar la crisis que afecta a las mayores economías del mundo.

A este pedido le antecedió otro del multimillonario estadounidense Warren Buffet quien habló de incrementar los impuestos para los más ricos.

Según el ex presidente del gobierno español “es razonable pedir un esfuerzo a la gente rica de verdad y no a las clases medias, que pagan el pato de todo”.

González dijo que esto es necesario para enfrentar lo que denominó “una emergencia nacional, europea y mundial que todavía no ha sido atendida”.

En Costa Rica, el presidente del PLN criticó el proyecto de “Solidaridad Fiscal” de la presidenta Laura Chinchilla, el que a su juicio tiene muy poco de solidario y mucho de regresivo.

Jiménez, un hombre también muy rico, aconsejó al ministerio de Hacienda y a la presidenta Chinchilla que modifique el impuesto del valor agregado (actualmente ventas) en un impuesto diferenciado que grave más los productos de lujo y menos los productos básicos de consumo popular.

También habló de la necesidad de establecer un impuesto de renta global y universal, para que los más ricos paguen una mayor proporción de sus ingresos que los pobres.

 Bernal dijo que eso sí se corresponde con el pensamiento socialdemócrata, y no lo que tienen Herrero y Chinchilla en la Asamblea Legislativa, que afectaría el nivel de vida de los sectores menos favorecidos.

La Asociación Nacional de Empleados Públicos (ANEP) se apresuró a respaldar las declaraciones de Bernal Jiménez y dijo que ese planteamiento lo ha formulado la organización sindical desde hace meses, razón por la cual se oponen al actual proyecto de reforma fiscal.