“Uno puede recortarse una mano, un pie, las orejas, incluso la cabeza, pero eso causaría al cuerpo serios problemas funcionales”, dijo Solís en respuesta al anuncio de un grupo de diputados en el sentido de que harían mayores recortes al proyecto de presupuesto presentado el martes pasado por el Ministerio de Hacienda.

“Hemos hecho el mayor esfuerzo posible por elaborar este presupuesto, que es el de menor crecimiento en la última década, es lo más que el gobierno puede hacer”, señaló el mandatario.

El proyecto, por 8 billones de colones, representa un crecimiento de 0,5% con respecto al 2014, el más bajo de los últimos diez años, de acuerdo con el ministro interino de Hacienda, José Francisco Pacheco.

“El gobierno ha hecho un esfuerzo importantísimo en materia de control del gasto para el próximo año” para lo cual -señaló el funcionario- hubo que recurrir a “diferentes estrategias” que incluyeron recortes muy fuertes a diferentes ministerios.

En total, el recorte previo efectuado por Hacienda fue de 387.000 millones de colones, de los cuales el 98% recayó sobre el Poder Ejecutivo, según Pacheco.

Sin embargo, hay partidas que no se pueden disminuir con respecto al año anterior, como es la del Ministerio de Educación que representa cerca del 30% del presupuesto total, indicó el funcionario.

Pacheco explicó que si se toma en cuenta el porcentaje de inflación proyectado por el Banco Central, que es del 4%, en la práctica se está disminuyendo el presupuesto en cerca del 3,5%.

Tijera al Poder Judicial y la Contraloría

Pese a la contención del gasto que el gobierno procuró en su proyecto de presupuesto, el déficit fiscal proyectado para el 2016 asciende a un 6,9% del Producto Interno Bruto (PIB), superior en aproximadamente un punto al de este año.

El gobierno ha advertido que la situación fiscal es insostenible y para enfrentarla plantea una serie de reformas tributarias, entre ellas la transformación del impuesto de ventas del 13% en un impuesto al valor agregado de 15%.

Sin embargo, estas iniciativas topan con la oposición de algunos grupos de diputados.

Estos han planteado la posibilidad de hacer recortes a los presupuestos del Poder Judicial y de la Contraloría General de la República, los cuales -consideran- no han hecho los sacrificios necesarios frente a la crisis fiscal.

Estas iniciativas generaron una inmediata reacción de los jerarcas de ambas instituciones, que han defendido la necesidad de los presupuestos elaborados, asegurando que ya efectuaron un recorte significativo en algunas partidas.