El juicio que estaba programado para iniciar el 27 de octubre, debió ser pospuesto debido a la enfermedad de uno de los sospechosos, quien finalmente se incorporó este lunes al debate.

Un total de 26 personas declararán en calidad de testigos durante el juicio, que se prolongará al menos hasta el 5 de mayo, según la programación hecha por el tribunal de la provincia cribeña.

El asesinato de Mora causó un gran impacto en el país, especialmente entre sectores del movimiento ecologista que deploran la falta de protección del Estado a quienes trabajan en la conservación de los recursos naturales.

Según la Fiscalía, los presuntos asesinos de Jairo Mora son miembros de una banda que se dedicaba al saqueo de nidos de tortuga, una práctica depredadora que ha contribuido a debilitar las poblaciones de tortugas marinas, en peligro de extinción. 

Jairo Mora, quien contaba con 26 años al momento de su muerte, pasó la mayor parte de su vida en las playas de Limón, dedicado a labores de protección de las tortugas.

En los últimos años se había vinculado a la organización ecologista internacional Widecast, con cuyos objetivos conservacionistas coincidía.

La madrugada del 31 de mayo del año pasado, Jairo salió en compañía de cuatro jóvenes voluntarias extranjeras, con el propósito de realizar una inspección de los anidamientos de tortugas en playa Moín.

Varios encapuchados emboscaron al grupo cuando caminaba por la playa. A las muchachas se las llevaron a una casa abandonada, donde según la acusación fueron maniatadas y abusadas sexualmente.

A Jairo le propinaron un golpe en la cabeza que le hizo perder la conciencia y lo arrastraron por la playa boca abajo. El joven ambientalista murió asfixiado, de acuerdo con los estudios forenses.

Dos meses después del crimen, la policía logró detener a ocho sospechosos a quienes decomisó teléfonos celulares y ropa que había pertenecido a las víctimas.

 "Los compañeros que trabajamos en la conservación de las tortugas marinas estamos muy esperanzados en que se haga justicia, que los verdaderos culpables paguen por su delito", Afirmó Didier Chacón, director en Costa Rica de Widecast.

“Esperamos además, que el juicio sirva para hacer mayor conciencia entre la gente en la importancia de cambiar la costumbre de consumir de huevos de tortuga”, agregó.