El Mandatario resaltó que ha cumplido su compromiso de no aprobar ningún cambio al sistema tributario durante los dos primeros años de su mandato, pero afirmó “llegó la hora de la reforma fiscal”.

“Nuestra principal prioridad en este momento es la aprobación de los proyectos fiscales. Los tiempos de la reforma fiscal son este año. Esa es la prioridad máxima”. “El país necesita el plan fiscal ya. Apelo a los diferentes sectores porque la prioridad está ahí, por el país, por su futuro”, dijo con vehemencia el Presidente.

Solís recordó a los legisladores los esfuerzos que viene haciendo su administración para cumplir con una política de austeridad que se refleja en todas las instituciones del Estado, y los importantes logros en la recaudación fiscal para compensar el gasto público.

Ha sido “una prioridad del Gobierno mantener una política de austeridad, mejorar la recaudación y elevar los ingresos para acometer las obras publicas que el país requiere”.

Además del llamado al Congreso, Solís pidió a otros actores sociales y económicos que se sumen al esfuerzo por dinamizar en la corriente legislativa el proceso y lograr que se aprueben los proyectos fiscales por el Plenario Legislativo antes de fin de año.

El Mandatario hizo hincapié en que no será su gobierno el que reciba los beneficios de la reforma fiscal.

“Si los impuestos se aprueban durante el 2016, los beneficios no serán para esta Administración, sino para la que asuma en mayo de 2018”. “Los beneficios de la reforma fiscal los recibirá Costa Rica y los gobiernos que vengan”, aclaró.

“Esta Administración ha mostrado una política de austeridad en el gasto, a la vez, que las autoridades de Hacienda han mejorado la recaudación, pero se requieren mayores ingresos para invertir en carreteras, servicios públicos, seguridad y otras áreas” concluyó.