“La conclusión de esta obra tiene un enorme simbolismo. Rinde tributo a la Costa Rica solidaria y defensora de las garantías sociales que hemos heredado de nuestros mayores y representa lo que como sociedad somos capaces de construir juntos”, dijo el presidente Alvarado antes de dar el banderazo de salida.

La estructura vial de 864 metros facilitará la movilización de unos 65.000 vehículos que utilizan la ruta de circunvalación diariamente, habilitando una vía sin interrupciones desde San Pedro de Montes de Oca hasta la intersección de los Hatillos. Asimismo, agilizará la distribución de los vehículos que se movilizan por la rotonda en diferentes direcciones.

La construcción, que se desarrolló en lapso previsto de 14 meses, tuvo un costo de 17,6 millones de dólares, producto de un empréstito del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).

El ministro Méndez Mata expresó que la puesta en servicio de esta obra marca el inicio de una serie de transformaciones que van a cambiar la movilidad de los costarricenses. Reconoció que los trabajos “se han ejecutado con una excelente programación y cumplimiento de las normas y especificaciones que se establecieron para ella.

Lo único que quedó pendiente fue la colocación del monumento a las Garantías Sociales que, según explicó el ministro Méndez, se ha contratado a una empresa privada, pero la adquisición de ciertos químicos que se requieren se ha retrasado debido a la pandemia del coronavirus.

 

Datos sobre el viaducto

 

Cuenta con una longitud de 864 metros, con un paso a desnivel de 550 metros. Tiene 6 carriles, 3 por sentido -paso superior- y en el paso inferior 4 carriles, 2 por sentido a lo largo de 500 metros de longitud.

La rotonda fue reconstruida con un diseño de jardines y un emplazamiento más atractivo para el monumento de las Garantías Sociales. A los costados este y oeste se construyeron dos pequeños parques con bancas y luces para el esparcimiento.

El viaducto y el sitio donde se reinstalará el monumento dispone de iluminación LED, lo que garantiza un ahorro importante de energía y permite el tránsito seguro a conductores y peatones. 

En la materialización de esta obra, fue de gran relevancia la labor de 300 trabajadores, de los cuales el 10% fueron mujeres. Asimismo, el apoyo de la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL), que se encargó de la reubicación de servicios.

El CONAVI y la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) se encargaron de la ejecución y la empresa MECO, de la construcción