“Brasil no es más un país emergente, Brasil emergió y todo el mundo ya lo sabe. Brasil le enseñó al mundo algo en lo que cree Estados Unidos: que no existe necesidad de elegir entre democracia y desarrollo, entre economía de mercado y desarrollo social”, dijo el vicepresidente en Río de Janeiro, donde se encuentra de visita oficial.

En su primera actividad en Brasil en la zona portuaria, Biden ofreció un discurso en el que destacó la importancia de la relaciones entre el gigante sudamericano y Estados Unidos. El vicepresidente, que llegó anteayer citó la cooperación entre las gigantes de la aviación Boeing y la brasileña Embraer, y también resaltó el desarrollo brasileño en el etanol y agrocombustibles. “Estamos aprendiendo de ustedes en esta materia”, subrayó, y recomendó al gobierno brasileño a diseminar su modelo de democracia y ayuda a otros países con la divulgación del plan social Bolsa Familia, con el cual salieron de la miseria 40 millones de personas en la última década.

A su vez, Biden apoyó la política de la presidenta Dilma Rousseff de enviar estudiantes brasileños a las universidades estadounidenses. “Tenemos cinco mil estudiantes brasileños hoy en Estados Unidos, pero queremos recibir más”, subrayó.

Más allá, el vicepresidente afirmó que estrechar la relación con Brasil es una de las prioridades del proyecto de Barack Obama, de incrementar la cooperación con los países latinoamericanos y caribeños, y aseveró que Brasil es el socio más significativo de Estados Unidos en la región.

Tras destacar el éxito del país sudamericano en controlar la inflación y sacar de la pobreza a 40 millones de personas, Biden subrayó que las políticas adoptadas en los últimos años por Brasil son un ejemplo para el continente y para el mundo. “Queremos empezar en el 2013 una nueva era en la relación entre Estados Unidos y Brasil”, enfatizó al destacar que, para ello, habrá que estimular la relación económica bilateral, tanto en comercio como en inversiones, a través de una ampliación de acceso a mercados. El vicepresidente se manifestó convencido de que el comercio bilateral, que hoy suma unos 100 mil millones de dólares anuales puede llegar a 400 mil o 500 mil millones de dólares por año.

Biden citó como áreas de posible cooperación la energía, la industria pesada, aviación, infraestructura y manufacturas, en unas breves declaraciones a la prensa tras la reunión en la que estaban presentes algunos de los pesos pesado del mundo empresarial brasileño y estadounidense.

Biden visitará hoy a una de las favelas beneficiadas por el proyecto Unidades de Policía Pacificadora (UPP), dedicado a expulsar a bandas de narcotraficantes que controlan esas comunidades pobres.