La APSE es la agrupación que mantiene la posición más dura dentro del movimiento magisterial.
La APSE es la agrupación que mantiene la posición más dura dentro del movimiento magisterial.

Mientras los dirigentes de la ANDE y el SEC abrieron un nuevo periodo de discusión con sus bases para perfeccionar el documento y pedir una nueva negociación con el gobierno, la dirigencia de la APSE hizo un llamado a mantener indefinidamente la huelga y a endurecer las medidas de presión.

Según fuentes cercanas a la cúpula sindical, los principales líderes de ANDE y SEC han empezado a vislumbrar un panorama peligroso para sus propias organizaciones: un paulatino retorno a las aulas de los maestros, sobre todo de los que no están afectados por problemas de pago que son la mayoría.

De esta manera, la huelga se podría quebrar de manera espontánea y eso lesionaría la buena organización alcanzada durante el desarrollo de este movimiento, así como la imagen de los mismos dirigentes.

Esa perspectiva empezó a dibujarse luego de que la ministra de Educación, Sonia Marta Mora, anunciara que ante el rechazo del arreglo, a partir del lunes empezarán a correr los rebajos de los días no trabajados.

Por su parte la APSE, influenciada por sectores de izquierda radical, apuestan a llevar el conflicto a nuevos niveles de confrontación. Ana Doris González, presidenta de esa agrupación, calificó de traición el intento de los otros sindicatos de revisar el documento firmado con el gobierno y volverlo a someter al criterio de las bases.

González hizo un llamado a mantener la huelga y amenazó con nuevas medidas de presión, que no especificó.

El paro magisterial cumplió cuatro semanas y el lunes entraría en la quinta pero bajo condiciones diferentes, pues el gobierno ya determinó que no continuará negociando en estado de huelga y que rebajará salarios.

A algunos centros educativos han empezado a regresar paulatinamente los maestros y el lunes será decisivo para determinar si el movimiento resiste bajo lo nuevos supuestos.