José María Villalta, candidato del F.A, quien se mostró dispuesto a ceder en sus aspiraciones presidenciales a favor del acuerdo para la coalición electoral del 2014, señaló al Código Electoral como el principal obstáculo con que se topó el proceso de unidad porque es, dijo, “un marco legal restrictivo” y “urdido para que sea casi imposible formar coaliciones”.

En un comunicado emitido este lunes, también señaló como otras causas del fracaso de la coalición a “las discrepancias internas en algunos de los partidos” y la falta del tiempo necesario para superarlas  y completar procesos internos.

Villalta expresó su preocupación por “opiniones desinformadas” que circulan en redes sociales sobre el papel del Frente Amplio en la iniciativa del grupo Coalición Viva, facilitador del proceso para una alianza electoral de cara a las elecciones del próximo 2 de febrero de 2014.

“Estoy convencido de que lo peor que podríamos hacer en este momento es empezar a repartir culpas y ataques entre los partidos que participamos de buena fe en este proceso” afirmó.

El candidato presidencial señaló que el F.A tomó la previsión de administrar el tiempo disponible por lo que “corrió con su proceso de renovación de estructuras” (terminado en febrero 2013) y con la designación de candidaturas para la presidencia y diputaciones. “Siempre creímos que si terminábamos rápido los asuntos internos habría más chance de que se conformara la coalición: los demás partidos sabrían a qué atenerse y se reducirían las resistencias internas. No nos equivocamos” consideró.

El candidato rechazó las afirmaciones de quienes señalaron que el proceso adelantado que hizo el Frente Amplio afectó el esfuerzo para la coalición, “no llevan razón quienes afirman que el proceso se afectó porque el FA ya tenía designadas sus candidaturas” dijo.

“Todo lo contrario: es más fácil negociar con las cartas sobre la mesa, comparando nombres concretos. Es más fácil negociar con un candidato a diputado y convencerle de que ceda sus aspiraciones en aras del bien común, que hacerlo con 4 o 5 precandidatos para cada puesto” puntualizó.

Recordó que la coalición implicaba ceder una parte de autonomía y sacrificar una parte de su identidad para alcanzar un objetivo superior, “es normal que a lo interno existan temores. Es normal que haya desconfianza hacia los y las otras. Si no fuera así estaríamos todos en el mismo partido desde un comienzo”.

El Frente también tuvo dudas, “estas dudas las reconocimos públicamente y algunos confundieron la sinceridad con la falta de voluntad. No obstante, nunca nos retiramos del proceso” dijo el candidato y diputado del F.A.

Villalta agregó que en los últimos días de la negociación, el FA estuvo en condiciones de presentar y avalar una propuesta para la papeleta presidencial y de diputados que coincidía casi al 100% con la Coalición Viva y que “implicaba importantes concesiones de nuestra parte hacia otros partidos, en aras de la unidad”.

“Estuvimos dispuestos a ceder la candidatura presidencial sin necesidad de convención y también aceptamos que otros partidos encabezaran las listas de diputados en 5 de 7 provincias. Cinco a dos en cualquier deporte es goleada”, comentó Villalta.

“Entiendo perfectamente la frustración que podía generar la lentitud del proceso para espectadores externos bien intencionados, pero hay una cosa clara: atacar a los partidos e insultar a su militancia nunca ayudó” destacó el legislador.

Lamentó la crítica “injusta” que se le hace al FA por consolidar su futura fracción en la Asamblea Legislativa porque se “desconoce el aporte y la coherencia de esta fracción en la resistencia parlamentaria contra la avalancha neoliberal”.

Los candidatos y candidatas a  diputados por el FA, dijo, “son gente probada en la lucha social, comprometida con el pueblo explotado desde hace muchísimos años. Que Ronal Vargas o Gerardo Vargas sean diputados por Guanacaste o Limón no es solo una aspiración de nuestro partido. Estos pueblos olvidados se merecen representantes de su calidad y compromiso”.

Por ahora no fue posible

Villalta lamentó “profundamente que no fuera posible concretar la coalición, pero para el FA esto no ha terminado. El proceso de convergencia de las fuerzas sociales y políticas que queremos rescatar a Costa Rica de la corrupción y recuperar la senda de la justicia social, no ha terminado” dijo.

Dimos pasos importantes que, de seguro, se concretarán más temprano que tarde en otras formas de alianzas. Tendimos puentes, construimos confianzas, desmontamos mitos.

Avanzamos de manera radical en comparación con esfuerzos anteriores.

“La unidad de las fuerzas políticas patrióticas y progresistas está en la esencia del Frente Amplio”, seguiremos luchando para que surjan “las nuevas alamedas que nos lleven a una Patria verdaderamente justa, tal y como lo soñó nuestro querido compañero José Merino" concluyó el candidato presidencial del FA.