En Costa Rica, solo el 20% de la población, aproximadamente, ha recibido las dos dosis (poco más de 1.000.000), de acuerdo con el último informe de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) del 23 de agosto. El resto de los vacunados (cerca del 60% solo ha recibido la primera dosis)

Aunque una dosis proporciona a las personas una mayor protección individual, no es suficiente para generar lo que es el objetivo de las autoridades de salud: generar una inmunidad colectiva. Esta se alcanzaría cuando entre 70 y 80% de la población tenga el cuadro de vacunación completo.

 

1. Una sensación de seguridad que experimentan muchas personas tras recibir la primera dosis podría ser ocasionando que abandonen las medidas de protección y, por tanto, se estén contagiando en mayor número.

Quien haya recibido una dosis de la vacuna debe entender que su protección no es completa y que lo más prudente es cuidarse y esperar a la segunda dosis como si no tuviera ninguna, pues en caso de contraer el virus podría enfermarse, agravarse e incluso morir.

 

2. Muchas personas cometen el error de pensar que inmediatamente después de recibir la inyección ya están protegidas y pueden descuidarse.

Lo cierto es que nuestro organismo necesita entre 15 y 22 días para generar la cantidad de anticuerpos necesaria para protegernos en caso de que tengamos contacto con el virus.

Después de recibir la segunda dosis, es importante mantener todas las medidas de protección durante al menos 15 días.

 

3. Por otra parte, una vacuna nos protege, pero no nos hace ni 100% inmunes ni inmortales. Tampoco evita que se transmita el virus, aunque disminuya su transmisibilidad. Hay también diferencias entre las personas en cuanto a la efectividad de las vacunas.

A esto hay que agregar que algunas personas están más expuestas al virus y tienen más posibilidades de infectarse, como sucede con el personal sanitario que se expone por nosotros en clínicas y hospitales.

 

4. Las vacunas son muy eficaces para prevenir hospitalizaciones y muertes por la nueva y extendida variante delta del Covid-19, que se ha demostrado es mucho más contagiosa que otras cepas, aunque los vacunados (con cuadro completo) que se contagian con esta variedad presentan síntomas más leves.

En síntesis, es necesario que usted no olvide el lavado cuidadoso de manos, así como el uso de mascarilla en sitios cerrados con poca ventilación y donde no pueda guardarse distancia y, muy especialmente, evite aglomeraciones.

Es importante recordar que usted conoce el comportamiento de SU burbuja, pero no el de otras burbujas... ¡No las mezcle!

 

Doctor en Ciencias Biológicas. Catedrático de la Universidad Nacional.
También por Freddy Pacheco León: