La llamada iniciativa de “iluminación eficiente” involucra a los gobiernos de Guatemala, Belice, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y República Dominicana.

 “La iniciativa responde a la necesidad de apoyar los esfuerzos para mitigar el cambio climático, a través de una reducción en el consumo de energía eléctrica proveniente de combustibles fósiles, y por ende, una disminución en la emisión de dióxido de carbono (CO2) y gases de efecto invernadero desde América Central”, señala un informe del Ministerio de Energía y Medio Ambiente de CostaRica (MINAE).

La estrategia incluye una serie de medidas que van desde el establecimiento de “estándares mínimos de eficiencia energética, hasta campañas masivas para educar a las poblaciones en la necesidad de adoptar nuevas prácticas de ahorro de energía.

Según los expertos, cambiar el tipo de iluminación en Centroamérica traerá grandes beneficios ambientales, sociales y económicos, entre ellos una reducción de emisiones de dióxido de carbono (CO2) del orden de las 942.,700 toneladas.

Además, a nivel regional se disminuirá en 5% el consumo eléctrico  con un ahorro de 406.5 millones de dólares.

La Estrategia de Iluminación Eficiente en Centroamérica es parte de los acuerdos de la XII Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Mecanismo de Diálogo y Concertación de Tuxtla, y cuenta con el apoyo financiero y técnico del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) a través de la Iniciativa En.lighten y el Portal Regional para la Transferencia de Tecnología y la Acción frente al Cambio Climático en América Latina y el Caribe (REGATTA), quienes aportaron una Cooperación Técnica que asciende a US$300,000 dólares, la cual está siendo ejecutada por la Dirección Ejecutiva del Proyecto Mesoamérica.