Las autoridades habían suspendido la manifestación por el estado de emergencia declarado tras los ataques del 13 de noviembre en el que fallecieron 130 personas.

Sin embargo, miles de personas salieron a las calles de París, formando una cadena humana de 3 kilómetros. También colocaron decenas de pares de zapatos en la plaza de la República por aquellos que fallecieron en los ataques y no pudieron asistir a la marcha.

La protesta se desarrolló de forma pacífica durante una hora. Pero al llegar a la plaza de la República tuvo lugar un enfrentamiento entre algunos de los participantes y la policía.

Pero París no fue el único escenario de las marchas para pedir más medidas para frenar el cambio climático. En Nates, Francia, también hicieron una cadena humana.

En las grandes ciudades los ecologistas y ciudadanos se ocuparon de enviar un mensaje a los líderes que desde este lunes se encuentran deliberando en la COP 21, en París: exigen más acciones contra el cambio climático y el compromiso de los mayores emisores de gases de efecto invernadero para cumplir los acuerdos.

Las protestas de Berlín fueron de las más multitudinarias. En Londres se movilizaron unos 40.000 ciudadanos. En Holanda decenas de ciudadanos también pidieron más acción contra el cambio climático. Y eso mismo reclamaron los manifestantes en Roma.

En Santiago de Chile cientos pidieron a los líderes mundiales "no exterminar" el planeta. Los ciudadanos encontraron maneras creativas de protestar en Río de Janeiro, Brasil, en todas las protestas, pidieron más acciones contra el cambio climático.