El director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Francisco Rojas, reveló que el crimen del ambientalista Jairo Mora Sandoval -cuyos asesinos fueron capturados este miércoles en Limón- fue obra de una banda de delincuentes dedicados a la captura de huevos de tortuga y a los atracos.

Según Rojas, la organización ecologista con la que trabajaba Mora había llegado a un acuerdo con los "roba-huevos" de pagarles 300 dólares por devolverlos, pero la cantidad de huevos que le llegaban eran demasiados para los recursos de que disponía la ONG.

Por esta razón, el grupo decidió pagar al que llegara primero. Los ahora sospechosos se organizaron, consiguieron una camioneta y así lograban llegar siempre primeros. Ante esta situación, Jairo Mora los denunció a la Policía.

El jefe del OIJ afirmó que, en principio, los asesinos interceptaron a Jairo y a dos extranjeas que le acompañaban la madrugada del 31 de mayo pasado, con la aparente intención de asaltarlo, pero al reconocer a Jairo decidieron matarlo.

El joven ambientalista recibió un fuerte golpe en la parte posterior de la cabeza, lo que le hizo caer inconsciente hacia adelante sobre la arena. Su muerte se produjo por asfixia.

El OIJ allanó este miércoles varias viviendas para capturar a los seis sospechosos y a dos mujeres relacionadas con la banda. En las viviendas se encontraron pertenencias de la víctima, como el teléfono celular, y de las mujeres que le acompañaban, lo cual constituyen pruebas muy fuertes en su contra.

La oficina de prensa del OIJ dijo que los detenidos eran tres costarricenses, de apellidos  Meléndez, Quesada Murillo y Delgado Loaiza, y tres nicaragüenses apellidados Cas López, Arauz Martínez y un tercero cuya identidad no se precisó.

El ministro de Ambiente, René Castro, dijo sentirse satisfecho con "el profesionalismo" con que actuaron las autoridades. "Tenemos instrucciones de la presidenta de darle seguimiento a este caso", apuntó.