Se trata de una etiqueta similar a las etiquetas nutricionales que vienen en los productos comestibles. Solo que está detallará la huella de agua (cantidad de agua que se requirió para producirlo), la huella de carbono (cantidad de emisiones equivalentes de CO2); así como la huella tóxica (cantidad equivalente de productos agroquímicos utilizados). 

“La etiqueta es como un semáforo (verde, amarillo y rojo). Por ejemplo, si la huella de agua es buena, tendrá un check en verde. De lo contrario podría ser amarillo o en el peor de los casos roja. Lo mismo ocurrirá con la huella de carbono y la huella tóxica”, explicó el coordinador del departamento de producción sostenible del Instituto Costarricense de Café (Icafe), Víctor Vargas.

La buena noticia, es que en la etiqueta del café de Costa Rica, las tres huellas llevan check en verde. Es importante tomar en consideración que en Costa Rica hay 78 exportadores de café y todos ellos, utilizarán la etiqueta.

 

¿Cómo surge la iniciativa?

En el 2013, el Proyecto Piloto de la Unión Europea: Huella Ambiental de Producto (PEF) solicitó que todos los productos que llegaran a su continente tuvieran una etiqueta ambiental, con el fin de generar conciencia, y de que el consumidor tuviera la posibilidad de elegir el más amigable.

Ante esto, por más de ocho años, el Instituto del Café de Costa Rica (Icafé), el Tecnológico de Costa Rica (TEC), la Dirección de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae);  así como el Instituto de Normas Técnicas de Costa Rica (Inteco) han trabajado en el requerimiento.

“Incluso se conformó una red de etiquetado ambiental del Café de América, donde hoy participan 14 países productores de café. Principalmente, se comenzó a trabajar con fondos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).  La buena noticia es que el café tico es el primero de Iberoamérica en lograr la etiqueta ambiental”, agregó Vargas.

De acuerdo con el Coordinador del Departamento de Producción Sostenible del Icafé, la ventaja de ser los primeros es que ahora el consumidor “va a poder comparar el café de Costa Rica en verde; mientras que otros países van a estar en amarillo o no van a tener etiquetado, tal es el caso de Brasil, Vietnan y la India, quienes decidieron no ponerle etiquetado. Principalmente porque su huella es muy alta”, explicó.

 

Rol del Tecnológico de Costa Rica

En el caso del TEC, el proyecto fue asumido por los ingenieros ambientales, Ana Lorena Arias y Luis Valerio. Ambos investigadores estuvieron a cargo de dirigir el análisis de ciclo de vida del café y la realización de las reglas de categoría.

“Para ello se analizó el café de todo Costa Rica y se establecieron reglas de categoría. Ahora si cualquier persona quiere hacer un estudio tiene que basarse en esas mismas reglas”, enfatizó Valerio.

Aparte del café, en la actualidad existen otros 31 productos que se exportan a Europa; entre ellos cerveza, vinos, carnes, pescados, aceite de palma, banano, dispositivos médicos, componentes de computadoras entre otros; y todos esos productos también se les está pidiendo tener un etiquetado ambiental; el primero es el café.

“En el caso de esos 31 productos, los pilotajes para el etiquetado están casi terminados”, señaló, el ingeniero ambiental.

Este anuncio de etiquetado ambiental, se realizó durante el Congreso Iberoamericano de Ciclo de vida, el cual tuvo como sede el Campus del Tecnológico de Costa Rica.

Este Congreso tuvo como objetivo informar a la comunidad iberoamericana sobre los avances mundiales en ciclo de vida.

Así por ejemplo se presentaron más 50 proyectos; entre ellos un análisis sobre el uso de los pañales desechables y su repercusión en el medio ambiental; y a la vez, el resultado de un intenso estudio que concluyó que lo mejor para el planeta es utilizar los pañales de tela.

“El Congreso a su vez buscó promover el pensamiento de ciclo de vida y sus aplicaciones para mejorar las condiciones sustentables de desarrollo en la actividad empresarial, académica, de administración y del comportamiento de los consumidores”, indicó Ana Lorena Arias una de las investigadoras en el tema del ciclo de vida del café de Costa Rica; y también una de las organizadoras del evento.  

Durante este evento se contó con la participación de más de 200 personas provenientes de Abjasia, Alemania, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Curazao, Ecuador, El Salvador, España, Francia, Guatemala, Italia, México, Perú, Suecia, Suiza y Taiwan.