Las exoneraciones que el gobierno de Costa Rica concede a diferentes sectores, especialmente a actividades productivas de diferente tipo, asciende a un 5,8% del Producto Interno Bruto (PIB), una cifra superior al déficit fiscal proyectado por el gobierno para el 2011.

Esta es la conclusión a la que llega un estudio desarrollado por el Programa de Estudios Fiscales de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional, en asocio con el Ministerio de Hacienda, dado a conocer este martes.

La investigación reveló que las exoneraciones sobre el impuesto de ventas representan un 3,68% del PIB, en tanto que 2,12% restante corresponde a tratos privilegiados en materia de impuesto de la renta y otros de menor impacto.

“En el contexto latinoamericano, Costa Rica refleja uno de los gastos tributarios más elevados de la región”, señaló el informe universitario, entendiendo por gasto tributario el conjunto de exoneraciones y otros tratos privilegiados en materia de impuestos.

El gobierno ha insistido en los últimos meses en la necesidad de aprobar un proyecto de reforma fiscal, con el que busca cubrir un déficit del 5% del Producto Interno Bruto (PIB) y para poder desarrollar proyectos de orden social y de desarrollo en infraestructura.

Recientemente, en un artículo publicado en un blog especializado, el ex presidente del Banco Central Jorge Guardia, señalaba que no es conveniente “seguir basando nuestro modelo de desarrollo en proteccionismo, subsidios o exoneraciones fiscales a determinadas empresas o sectores escogidos a “dedo” por el Estado, debido al efecto distorsionante que tienen en la asignación de los (escasos) recursos productivos y el drenaje en los ingresos fiscales”.

“En ambos casos, se deteriora la productividad: por asignar recursos artificialmente a actividades comparativamente menos rentables (se vuelven rentables por el subsidio o exoneración) y porque le restan recursos al estado que son necesarios para financiar educación e infraestructura, necesarios para mejorar la competitividad de la mano de obra y la inversión”, señaló Guardia.

El economista señala que uno de los sectores más beneficiados con las exoneraciones fiscales son las empresas nucleadas en el régimen de Zonas Francas y afirma que no hay razones para mantener un estímulo fiscal tan oneroso para el Estado a empresas extranjeras, por más que generen empleo o incidan en las cifras de exportaciones.