El pasado 2 de agosto el Tribunal Supremo de EE. UU. denegó a Martinelli una petición para que se le ponga en libertad bajo fianza y no se le extradite a Panamá, país que le reclama por un caso de escuchas ilegales.

La petición fue formulada con carácter de urgencia por los abogados de Martinelli, detenido en Florida desde el 12 de junio pasado.

La defensa de Martinelli pidió a los jueces del Tribunal Supremo que ordenaran la celebración de una audiencia para evaluar la legalidad de las condiciones de detención y encarcelamiento del expresidente, un procedimiento jurídico conocido como 'hábeas corpus'.

El Gobierno de Panamá reclama a Martinelli para juzgarle por un caso de interceptaciones ilegales durante su Gobierno y del que supuestamente fueron víctimas más de 150 personas, entre ellas opositores, empresarios y periodistas.

En su petición, los abogados de Martinelli aseguraban que no existe ningún tipo de riesgo de fuga y que, por ello, su cliente debía ser puesto en libertad de manera inmediata, al contrario de lo que ha defendido durante el proceso el Gobierno de Panamá, representado por la Fiscalía de EE. UU.

El juez Edwin Torres, del Tribunal del Distrito Sur de Florida, con sede en Miami, ha negado en dos ocasiones la libertad bajo fianza para Martinelli aludiendo precisamente al riesgo de fuga.

Los abogados proponían que la esposa del expresidente, Marta Linares de Martinelli, entregara al juez de Florida una fianza de 500.000 dólares y que el exmandatario fuera recluido en su mansión de Miami, bajo estrictas condiciones de vigilancia y con restricciones para que no pueda viajar en botes o aviones.

Martinelli llegó en 2015 a Miami tras haber permanecido en paradero desconocido durante varios meses después de salir de Panamá el 28 de enero de 2015, el mismo día que el Supremo panameño abrió la primera de las causas penales en su contra.

El expresidente asegura que sufre persecución política por parte del Gobierno de Juan Carlos Varela, quien fue su vicepresidente y aliado en las elecciones que le llevaron al poder, en 2009.