Zoraida Hernández Mena, del territorio indígena Huetar de Quitirrisí.

Zoraida Hernández Mena trajo sus extractos de plantas medicinales -cúrcuma, naranjo agrio, rosa de jamaica, pasiflora, gavilana, orégano y muchos más- desde el territorio indígena Huetar de Quitirrisí, cantón de Mora. Los vendió en la novena Feria de Economía Social Solidaria, que se realizó el pasado 29 de agosto en la Universidad de Costa Rica (UCR).

Explicó que el targuá era el único que no era extracto porque se sacaba goteando el tronco y tardaba como 10 días en sacar media botella. Además de todas las medicinales, en el territorio indígena de Quitirrisí tiene sembrados bananos, frijoles, maíz (amarillo y diente de perro) y plantas de tule -también llamada chira o estococa-, de la cual se hacen petates y canastas.

La mayoría de las productoras que estaban en la Feria eran mujeres. Vendían mamones, aguacates, panadería artesanal, repostería, plantas medicinales, artesanías, miel, pasta de ajo criollo, frijoles y semillas criollas varias.

La actividad fue un espacio que ayudó a que personas productoras de todo el país a vender o intercambiar sus productos. Participaron personas integrantes de cooperativas, asociaciones, grupos de mujeres, grupos indígenas, colectivos, pequeños emprendimientos, que tienen dificultades para acceder a mercados convencionales.

Yasy Morales, coordinadora del Programa de Economía Social Solidaria, adscrito a la Vicerectoría de Acción Social de la UCR, contó a Informa-Tico que cuando empezaron hace nueve años había unas 30 organizaciones. Este año participan por lo menos 80 de Sixaola, Térraba, Boruca, Nicoya, Santa Cruz, Los Chiles, Upala, Monteverde y muchos otros lugares.

“La gente piensa en una feria a veces como en una transacción compra-venta; pero es en realidad un espacio de intercambio de todo: de productos, de conocimientos, de recetas, de energía, de fuerza. El saber que hay otras personas en las mismas luchas en otros lugares, nos alimenta montones y eso no se mide. Efectivamente es un espacio que recarga”, expresó.

Doña Zoraida Hernández por ejemplo, contó que el conocimiento sobre las propiedades de las plantas medicinales es ancestral. Sin embargo, ellos usaban las plantas, las guardaban en rollos antes de usarlas. Hasta que hace unos 18 años llegó a trabajar a la zona el peruano Nehemías Rivera, de la Iglesia Luterana, quien le enseñó a ella y a un grupo de mujer a  hacer los extractos.

“Un grupo de mujeres nos reuníamos, recogíamos las plantas, las poníamos en frasquitos, comenzamos a hacer champú y luego goteros”, recordó doña Zoraida.

¿Cómo surgió la Feria?

Yasy Morales contó que a finales del 2008 hicieron un encuentro de comercio justo internacional,  junto con productores y productoras que participaban en mercados locales, como la gente de la Feria de El Trueque y los de la iniciativa de Oro Verde, que era una comercializadora de agricultura orgánica. Querían trabajar lo del comercio justo y los intercambios solidarios aquí en Costa Rica. En el 2009 hicieron otro encuentro en Coronado, al que se sumó gente de las pastorales sociales. Y en 2010 plantearon la idea de hacer la primera Feria. Organizaron un foro en el sótano de la Escuela de Estudios Generales y la feria arriba.

“Estaban compañeros del Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo de la UNED, Óscar Segura y gente del CEDI [Centro Dominico de Investigación], y poquitos vinculados a economía social solidaria. Eso fue hace nueve años”, dijo Morales.

Luego se sumaron estudiantes del Trabajo Comunal Universitario que trabaja ESS, agricultura orgánica y gestión de bienes comunes.

Intercambios solidarios que movilizan energías

La economía social solidaria no es un experimento, sino que históricamente se ha practicado en todas las regiones del mundo. Así lo explica el libro “Viviendo la solidaridad. Acercamientos a la economía solidaria desde movimientos sociales en Costa Rica”, escrito por Yasy Morales Chacón y Eva Carazo Vargas.

Descargue el libro de forma gratuita aquí:Viviendo la solidaridad. Acercamientos a la economía solidaria desde movimientos sociales en Costa Rica

“El sistema capitalista intenta renovarse, por ejemplo, con el fomento de un ‘capitalismo consciente’, las “economías verdes” que buscan generar ganancias en la crisis ecológica, las “empresas sociales”  que no cuestionan la posesión de medios de producción en pocas manos, o la obsolescencia programada que nos lleva a consumir irracionalmente. Sin embargo, las constantes crisis recientes expresan los límites del sistema capitalista, su incapacidad de brindar bienestar para todas las personas y su terrible impacto en los medios de vida en el planeta”, dice el libro, publicado en días pasados por la UCR y el Centro de Estudios Alforja.

La economía social solidaria son prácticas económicas y prácticas humanas cotidianas, “motivadas por ciertos valores y principios comunes muy distintos a los del capitalismo”. “Está protagonizada por personas que expresan en sus prácticas ciertos valores y principios, que más que maximizar la productividad buscan encontrar un balance para vivir bien y con comodidad, y que muchas veces trabajan colectivamente sin una figura jurídica que les reúna”, continúa el libro.

Doña Zoraida y su familia vende sus extractos de plantas medicinales en la Feria Verde y en la de El Trueque, en una nueva feria en Santa Ana, y en la Feria Verde de Ciudad Colón.
Efectivamente la gente está buscando cómo comercializar vía ferias en San José y en su comunidad.

El año pasado se inició una investigación sobre mercados asociativos, que deberá finalizarse este año, indicó Morales. En San José está la Feria de El Trueque (Paso Ancho) y la Feria Verde (Barrio Aranjuez); en Cartago el Mercadito Azul; en Turrrialba uno pequeño enfocado hacia el público del Centro Agronómico de Investigación y Enseñanza (CATIE); en Rivas de Pérez Zeledón el Mercado Local Solidario Chirripó; en Upala un grupo de mujeres organiza una pequeña feria; y en Palmar Norte la Feria de los Productores Agrícolas de Osa.