La flexibilización de medidas permitirá la reactivación del comercio, el turismo y la producción en general, espera el gobierno.

El nuevo plan amplía el horario de circulación desde las 5 de la mañana hasta las 10 de la noche entre semana, en tanto que sábado y domingo será de 5 a.m. a 8 p.m. Además, no habrá ninguna diferenciación entre cantones con alerta amarilla o naranja.

A partir del 9 de setiembre habrá una apertura mucho más amplia del comercio, el turismo y otras actividades económicas, lo que permitirá el funcionamiento de miles de negocios hasta ahora restringidos y la reactivación de numerosos empleos, según estimaciones oficiales.

El modelo se basa en acuerdos de responsabilidad compartida, en los que gobiernos municipales, empresas privadas, cámaras empresariales, organizaciones de la sociedad civil y el gobierno central asumirán diferentes tareas para lograr la máxima protección de las poblaciones para contener el contagio.

En la primera fase, cada Comité Municipal de Emergencias (CME), evaluará el grado de implementación de acciones preventivas y fortalecerá aquellas tareas que se encuentran débiles. El plan de acción tendrá una revisión quincenal para analizar los procesos y reforzar los ejes de acción en el territorio.

El jefe de operaciones de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), Sigifredo Pérez, explicó que se estimula una fuerte organización cantonal para comunicar, controlar y supervisar la aplicación estricta de medidas sanitarias que permita una mayor apertura económica.

Pero, en caso de no cumplirse dichos protocolos, será necesario aplicar medidas más fuertes para prevenir la transmisión del virus en cada cantón, advirtió el funcionario.

Marcela Guerrero, presidente ejecutiva del Instituto de Fomento y Asesoría Municipal (IFAM) señaló que la idea es que la iniciativa refuerce el liderazgo de los noventa gobiernos locales y que se afiance un intercambio intermunicipal de buenas prácticas en materia preventiva.

Además, plantea que el plan permitirá alianzas entre estructuras de base comunal y los habitantes en todo el territorio nacional.

Mediante estos mecanismos, se busca alcanzar varios objetivos-eje, uno de los cuales es reforzar protocolos y las acciones del Ministerio de Salud para identificar y contener los grupos de riesgo, previniendo así, un aumento en el contagio por COVID-19.

Otro eje se centra en la labor de asistencia humanitaria a personas positivas por COVID-19 o que tengan una orden sanitaria. La colaboración a esta población se realizará mediante un proceso articulado con el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS).

El tercer eje consiste en el desarrollo de una estrategia de comunicación para llevar el mensaje preventivo a toda la población. El peso de dicha tarea estará centrado en 3.500 Asociaciones de Desarrollo integradas a DINADECO.

El cuarto eje es el control y la fiscalización de las actividades productivas bajo el cumplimiento de los protocolos establecidos por el Ministerio de Salud.