El informe del Departamento de Estado señala problemas de insalubridad en las cárceles, deficiente atención médica, abusos policiales y violencia entre los presos.

“Siendo ministra de Justicia la actual Presidenta Chinchilla, en el Gobierno Arias Sánchez, la ANEP la buscó para proponerle la realización de una especie de congreso penitenciario ante la gravedad de la situación carcelaria del país. Aunque en principio aceptó, luego de renunciar ella a tal cartera para hacerse candidata presidencial, la idea de la ANEP se desechó en el ámbito de la gestión ministerial subsiguiente”, aseguró la agrupación sindical.

Sin embargo, cada vez que ha podido, “la ANEP no ha dejado de insistir en denunciar ante el país que hay una crisis en el Sistema Penitenciario Nacional que, integralmente asumida, no ha encontrado suficiente voluntad política para ser enfrentada”.

El sindicato recordó que en mayo de 2013 hizo su más reciente excitativa para que se declare “Estado de Emergencia Nacional” la situación del sistema penitenciario nacional.

“Se debe enfrentar con seriedad la crisis y revertir el creciente deterioro del Sistema Penitenciario Nacional”, para encausar a la institución por “un camino en pro de derechos y libertades fundamentales en Costa Rica”, señaló ANEP en aquel momento.

Aunque el informe estadounidense centra su atención en las condiciones de la población reclusa, la organización sindical denunció que el personal de las cárceles también se encuentra en condiciones muy difíciles, con alto riesgo para sus vidas, enormes estrés y profundo deterioro.

Ahora que el citado informe gringo, “desnuda graves abusos en cárceles ticas”, si bien se centra en la situación de las personas privadas de libertad en condición de hacinamiento y violencia; la ANEP alza fuertemente su voz para que se repare en el estado de situación del personal de las cárceles de Costa Rica; el cual sufre de enorme estrés, deterioro psicoemocional y alto riesgo de sus vidas..

“El personal del Sistema Penitenciario Nacional (compuestos por segmentos laborales de profesionales, técnicos, administrativos, operativos y policías penitenciarios), también es víctima de abusos en cárceles ticas”, aseguró ANEP.

Como ejemplo, la organización explicó que la sobrecarga laboral de los profesionales que atienden población privada de libertad se ha multiplicado por diez en la última década.