Mario Ruiz, de la CCSS, Rodrigo Marín del ministerio de Salud y Alexander Solís, de la CNE, durante la conferencia de prensa de este sábado.

El doctor Rodrigo Marín, director de Vigilancia de la Salud, dijo que la única manera de controlar la situación es logrando que las personas se queden en su casa, atendiendo la recomendación de mantener el distanciamiento social.

El llamado se produjo luego de que se reportara una afluencia masiva de automóviles hacia las zonas costeras, que incluso produjo la amenaza de algunas comunidades de esas regiones de levantar bloqueos para impedir el paso de vehículos.

El presidente de la Comisión Nacional de Emergencias, Alexander Solís, hizo un llamado a esas comunidades a no realizar ese tipo de actividades, pues tendría el efecto contrario a lo deseado, que es evitar las concentraciones.

Los datos del ministerio de Salud sobre los contagios indican que los pacientes son 212 mujeres y 223 hombres, con edades que van desde un año hasta 87, distribuidos en 51 cantones de las 7 provincias.

Por grupos de edad, los contagiados son 392 adultos, 28 adultos mayores y 15 menores. En total hay 25 pacientes hospitalizados, de los cuales 13 en unidades de cuidados intensivos.

Por otra parte, Marín informó que 13 personas que estuvieron enfermas ya dieron negativo en dos pruebas consecutivas, por lo cual se consideran completamente recuperadas.

 

Capacidad limitada en cuidados intensivos

 

Por su parte, el gerente médico de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), Mario Ruiz, advirtió que el país tiene 145 unidades de cuidados intensivos, de las cuales el 80% está ya ocupado por pacientes en condición delicada por otras enfermedades.

“Si esto sigue aumentando -el número de pacientes afectados gravemente por el covid-19- no vamos a dar abasto”, puntualizó.

Ruiz explicó que una unidad de cuidados intensivos es un cubículo equipado con máquinas muy especializadas y de alto costo que permiten mantener con vida a una persona en estado muy grave.

Aparte del costo de instalación de las unidades, la atención de un paciente en uno de esos espacios tiene un costo que va de los 20.000 a los 30.000 dólares diarios. Adicionalmente, se requiere de personal médico y de enfermería especializado, que es escaso en el país.

Ante este panorama, dijo Ruiz, la única opción que tiene Costa Rica de no llegar a tener escenarios catastróficos como los de España, Italia, o Estados Unidos, es atender las recomendaciones de distanciamiento social en las que ha insistido el Ministerio de Salud.