El presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, desmintió anoche que Nelson Mandela esté en estado vegetativo, tal como habían informado algunos medios, y confirmó que el icono de la lucha contra el apartheid “sigue crítico, pero estable”.

“Confirmamos nuestro comunicado previo de la tarde, después de que el presidente Jacob Zuma visitara a Madiba en el hospital, de que Madiba continúa en un estado crítico, pero estable. Los médicos negaron que el ex presidente esté en estado vegetativo”, indicó una declaración de la presidencia. Zuma, quien visitó ayer a Mandela en el hospital, había declarado previamente: “Apreciamos todo el amor y compasión. Madiba está recibiendo los mejores cuidados médicos de un equipo multidisciplinario de profesionales de salud que están todo el tiempo al lado de su cama”.

La familia de Mandela indicó que el primer presidente negro de Sudáfrica, de 94 años, está conectado a respiradores artificiales a raíz de una infección en los pulmones. Las dificultades para respirar lo afectan desde que se enfermó en sus 27 años como prisionero político del apartheid. Su esposa Graça Machel dijo que el líder sudafricano no está sufriendo. “Hace unos 25 días que estamos en el hospital. Aunque Madiba no siempre está bien, no ha sufrido en ningún momento”, dijo su mujer en una rueda de prensa de la Fundación Mandela en Johannesburgo. “Mientras está en el hospital nos permitió estar de nuevo juntos”, añadió.

Machel, que ha pasado la mayor parte del tiempo junto a su marido en el hospital, habló durante la presentación del llamado Día Nelson Mandela del Deporte y la Cultura, que se celebrará el 17 de agosto, y durante el que se jugarán partidos de la selección sudafricana de fútbol (contra Argentina) y de rugby (contra Burkina Faso), en Soweto.

Entretanto, la familia de Mandela sigue golpeada por disputas internas sobre dónde enterrar al ex presidente sudafricano cuando muera. Se sabe que Mandela desea ser enterrado junto a sus tres hijos y, según los medios locales, lleva años diciendo que su lugar elegido es Qunu, en el sureste del país, y su ciudad natal.

El nieto mayor del Nobel de la Paz trasladó, sin consultar con el resto de la familia, los restos mortales de los hijos de Mandela de Qunu a Mvezo, el lugar donde nació Mandela, pero el Tribunal Supremo de la provincia de Cabo Oriental ordenó el miércoles que esos restos sean devueltos a su tumba original. El nieto acusó a sus parientes de perseguirlo por venganza y de moverse solo buscando “el dinero” de su abuelo, en relación con otra querella que enfrenta a Makaziwe y los demás familiares. También hay acusaciones cruzadas sobre infidelidad e hijos extramatrimoniales. Phathekile Holomisa, jefe del influyente Consejo de Líderes Tradicionales, dijo en el programa televisivo Enca que la familia de Mandela debe reunirse a hablar. “Mi llamado es para que todos ellos regresen a casa y conversen como una familia” para hallar una solución.