El presidente ruso aseguró que su país intervendría de "manera más decisiva y seria" si se demostrara claramente la responsabilidad del régimen de Al Assad en el ataque y afirmó: "Las pruebas no tienen que basarse en rumores o en informaciones recibidas por los servicios secretos".

Además, Putin advirtió al congreso de Estados Unidos que consideraría una "agresión" si la cámara aprueba el ataque a Siria porque "todo lo que está fuera del marco del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas lo es, a menos que sea en defensa propia".

Estas declaraciones llegan a pocas horas del inicio en San Petersburgo de la cumbre del G-20 y coinciden con los esfuerzos del presidente Barack Obama, quien participará en el cónclave, de obtener el aval del congreso estadounidense para una acción militar en Siria.

En Francia, el parlamento debatirá este miércoles, pero sin votar, la conveniencia de participar en ese ataque, tal como lo pidió el presidente socialista François Hollande, quien pidió una posición común europea.